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2018/02/18

El sentido de la muerte - Narcissu 1st & 2nd

Aunque no sea bonito, vamos a ser sinceros. Estamos en 2018. Se dice por ahí que vivimos en la década de los indignados, en la cual no puedes decir nada sin que alguien se te lance al cuello y te acuse de ser Dios sabe qué clase de escoria —y esto incluye el propio hecho de decir que vivimos en la década de los indignados—. Estos indignados tienen, a menudo, muchísimos motivos para estarlo, pero los mensajes incendiarios y las amenazas de muerte a gente sin mala intención, pan nuestro de cada día en Internet, no son en absoluto la manera de atajar los estigmas que asolan a nuestra sociedad. Nadie quiere un Steven Universe en su casa.

¿Por qué no podemos tener cosas bonitas? ¿Por qué son siempre las series coloridas y alegres las que sacan lo peor que hay en Internet?
Podría —y he estado a punto de— hablar de mil asuntos: sexualidades, odio, igualdad, prioridades… Habría argumentado que la misantropía ciega es la única manera de declararse objetor: si se odia, se odia igual a absolutamente todo el mundo, sin importar ningún otro factor. Aun así, alguien que se marchó a Norteamérica para escaquearse de sus clases de Imagen, Género e Identidad en la universidad no tendría demasiada credibilidad. Además, me gustaría conservar las piernas intactas. El médico me dijo que soy alérgico a los bates de béisbol y demás objetos contundentes. (Por cierto, era broma; me fui para librarme de las asignaturas optativas de tercero que no quise hacer, que eran para pegarse un tiro. Las de cuarto parecían tolerables).

En vez de eso, hablemos de otro estigma que me toca mucho más de cerca. Puede que algunos ya sepáis a estas alturas que soy estudiante de Comunicación Audiovisual, una carrera que engloba muchísimos aspectos y medios. Mi clase siempre ha estado llena de gente capaz de pasar la gran mayoría del día delante de una televisión o un ordenador viendo películas y series como si sus notas dependiesen de ello. Ignoremos la ironía de que, a pesar de todo eso, muchos se negaban a ver las películas que tenían que ver para clase. Es divertido, pero no viene al caso.

Sin embargo, incluso esta gente, ducha y con conocimiento de causa, siente la imperiosa necesidad decir que los que juegan a videojuegos tienen un problema, que es una plaga a exterminar, que causan vicio y no aportan nada. Nótese que dicen esto a pesar de ver series enteras en una noche, pero eso no es un problema. No es un problema haber descubierto Star Wars ayer y haber visto ya todas las películas, spin-offs incluidos, a la mañana siguiente. Ni siquiera es un problema presumir de haber visto Shaman King entera, con sus 64 episodios, en un solo día.

No, no voy a juzgar. Esto no es una queja ni una crítica. Ni siquiera es una llamada a la cordura, por mucho que tuviese que serlo. Sé que no conseguiré nada a base de insultar a la gente por mucho que la gente me insulte a mí, por aquello de que el odio solamente engendra odio. Por tentador que sea, uno no debe rebajarse al nivel del que le ataca o no será mejor que él.

Aunque es perfectamente posible que me equivoque en esto, en vez de insultar, creo que es mucho más útil y eficaz tratar de tender puentes a la hora de conseguir un cambio en la sociedad, sea del tipo que sea. No solamente esos puentes imaginarios de hermandad entre todos los seres —que también, ya que estamos—, sino puentes entre lo que el público conoce y lo que queremos darle a conocer. Una manera natural de introducirle a nuevas cosas y conceptos que, hasta ahora, ni siquiera había considerado, pero no de un modo agresivo ni apremiante. Como si quisiésemos acariciar a un gatito asustado y un poco cabrón sin llevarnos un zarpazo, un mordisco y, además, una bronca de aúpa.

Esto me retrotrae —¡preciosa palabra!— a un día de hace alrededor de tres años. Una compañera de clase me dijo que no tenía ningún interés en los videojuegos. No sé exactamente qué demonios hacía en esa carrera, porque tampoco parecía especialmente interesada en el resto de audiovisuales, pero allá cada cual con sus decisiones. Las razones que me dio fueron bastante pobres, pero algo me quedó clarísimo: ella, simple y llanamente, no sabía qué es un videojuego. Creo que basta con decir que ella jugaba a Candy Crush y no lo consideraba un videojuego en absoluto. La televisión española, por aquel entonces, no promocionaba gran cosa aparte de juegos bélicos y sangrientos, así que es comprensible —aunque no excusable— que alguien pueda creer que, si no matas gente, no es un videojuego.

Ojalá hubiese tenido el conocimiento de causa que tengo hoy en día. A pesar de que hay muchos juegos “cinematográficos” que podrían atraer a los cinéfilos, requieren un ordenador potente y no suelen ser una solución muy viable. Siempre cabe la opción de aprovechar el trabajo de los YouTubers que se dedican a crear películas a partir de juegos —gracias, dangs08—, pero no sabía que esto existía hace 3 años. (Por cierto, este mismo YouTuber, cuyo nombre real es Berk Icel, hizo un fantástico documental llamado Gaming Through New Eyes sobre cómo una persona ciega experimenta los videojuegos. Merece muchísimo la pena).

Pero hay gente que rechaza el simple concepto de videojuego. No quieren ver a alguien disparando a marcianos ni pegando espadazos a diestro y siniestro y, si somos sinceros, la gran mayoría de los juegos cuya narrativa puede funcionar como película tienen la muerte y la destrucción como base. Y hay gente que, como esta compañera de clase, no está demasiado interesada en nada de lo anterior. Al parecer, lo suyo era más la lectura calmada.

Es ahí donde entran en juego las benditas novelas visuales. Una novela visual no es una novela al uso, pero tampoco es exactamente un videojuego. Aun así, creo que tiene la facultad de poder atraer a los que prefieren tanto una cosa como la otra. Es, como decía, un puente: una manera suave, sencilla y poco agresiva de introducir a un amante de la lectura en el sector de los videojuegos, o a un amante de los videojuegos en el sector de la literatura.

Pero, como siempre pasa, es complicado lanzarse a la piscina a ciegas y sin saber nada del tema. Las personas suelen necesitar recomendaciones, pros y contras. Si te atreves a decirle a alguien que lea una novela visual cualquiera, no lo hará jamás porque no sabrá por dónde empezar. Dar el primer paso por nuestra cuenta es ridículamente difícil. Por suerte, aquí estoy yo para hacer el trabajo sucio. Y sabéis que merecerá la pena porque me estoy molestando en escribir sobre ello, cosa que no sucede nunca.

Permitidme, por lo tanto, que os hable por fin de Narcissu 1st & 2nd.

Narcissu 1st & 2nd es, como su propio nombre indica, la recopilación de las dos primeras novelas de la serie Narcissu, creadas por Tomo Kataoka y traducidas al inglés por fans. Dejemos claro desde el principio que no, no está traducido al español, mal que nos pese. Ambas son historias trágicas que hablan de la muerte prematura, de los sueños sin cumplir y del significado de la vida. Es complicado generalizar sin destripar la trama, así que vayamos paso a paso y con cuidado.

Banner de Narcissu 1st & 2nd en Steam.
En primer lugar, tenemos Narcissu 1st o, simplemente, Narcissu, la primera novela de la serie. El protagonista y narrador es un chico joven sin nombre que, tras toda una vida carente de propósito, cae repentinamente enfermo. Tras meses de hospitalización y tiranteces con una familia a la que nunca quiso de verdad, acaba siendo trasladado a la séptima planta del hospital en el que estaba ingresado. La séptima planta de este hospital, elemento recurrente en la serie, está reservada para las personas que no tienen salvación posible. No es una planta abierta al público general y todo lo que allí ocurre parece mantenerse en el más absoluto secreto, pero, quizás, el mayor secreto de la planta reside en una macabra tradición. Por lo que se rumorea, los pacientes veteranos deben hacerles saber a los recién llegados que la tercera vez que ingresen en la séptima planta será la última. A partir de entonces, no se les volverá a dar el alta. No podrán hacer nada más que esperar la muerte.

Quien le cuenta esta historia a nuestro protagonista no es una persona mayor y moribunda, como es habitual en esa planta, sino una chica casi tan joven como él llamada Setsumi. Callada, introvertida y carente de interés por nada, la única preocupación aparente de Setsumi es tomar la última decisión de su vida: dónde va a morir. Mientras intenta entender a Setsumi y los misterios que su taciturna personalidad esconde, el protagonista tendrá que decidir en qué quiere invertir lo poco que le queda de vida.

A pesar de la lúgubre temática, siempre hay sitio para pequeños momentos que nos harán sonreír... incluso fuera de contexto.
Narcissu 2nd, por otro lado, es la precuela de la primera novela. Esta segunda historia vuelve a girar en torno a Setsumi, pero como una joven de 15 años lejos todavía de estar terminal. En esta historia, Setsumi traba amistad con Himeko, una paciente de la séptima planta del hospital. Al contrario que Setsumi, Himeko es muy alegre y optimista a pesar de su situación, además de ser, como ella misma dice, una “falsa cristiana”.

Pero Himeko esconde muchas más historias de lo que aparenta a simple vista. 2nd es una novela mucho más compleja que la primera no solamente por ser el doble de larga, sino porque relata mucho más que la vida de Himeko como paciente terminal. Del mismo modo que Setsumi sirve de enlace entre Narcissu 1st y 2nd, Himeko sirve de enlace entre la historia principal de 2nd y una época incluso anterior. Así, 2nd cuenta la historia de dos generaciones de pacientes de la séptima planta y explica sus respectivas vidas mucho más detalladamente que la primera novela. Si 1st fue el experimento, 2nd son los resultados del mismo, mejorando las bases del original para crear algo mucho más definido y completo. En cualquier caso, ambas son historias dignas del tiempo que invertimos en leerlas: unas 10 horas en total si jugamos con voces y nos molestamos en dejar que todo el mundo acabe de hablar. (O puede que menos; he de admitir que leo bastante despacio).

Los momentos más críticos, como los finales de cada novela, nos permitirán ver ilustraciones especiales a pantalla completa.
Aun así, no deja de ser una novela visual; es decir, un videojuego. Por eso, merece la pena hablar un poco más de las diferencias entre Narcissu 1st & 2nd y una novela habitual para aquellas personas que nunca se hayan atrevido a darle una oportunidad a este género tan interesante… o a los videojuegos en general.

Para empezar, y como ya se ha dicho, tanto 1st como 2nd pueden leerse con o sin voces. El único personaje con voz de la primera novela es Setsumi, pero siempre habla en susurros y de forma muy pausada, así que llega a resultar muy, muy tedioso. Sin embargo, 2nd cuenta con muchos más personajes con voz, lo que le da a la narración una variedad que la primera novela necesitaba desesperadamente. Incluso sin entender el japonés ni poder apreciar la actuación vocal plenamente, tener una voz de referencia resulta muy útil para saber quién está hablando, ya que ninguna de las novelas especifica esto ni una sola vez a través del texto. Sin estas voces, podría resultar —y resulta— complicado y confuso seguir el hilo de las conversaciones. Aun así, seguro que hay gente que prefiere experimentar cada cosa como fue originalmente concebida, así que cabe destacar que la versión original de la primera novela no tenía voces. La voz de Setsumi no es más que un extra de esta versión. Un extra que se agradece mucho, pero un extra, al fin y al cabo.

El menú de inicio en su totalidad. Es posible elegir qué queremos leer, en qué idioma y si lo queremos doblado o no.
Hablando de versiones originales, ambas novelas pueden leerse íntegramente en su versión original japonesa si así lo preferimos, pero siempre podemos optar por la traducción al inglés. He aquí uno de los puntos más interesantes del juego: la primera novela tiene dos traducciones disponibles —la de Agilis y la de gp32—, pero la segunda solamente tiene una —la de Agilis—. Opté por la versión de gp32 para 1st porque leí en los foros de Steam que era algo mejor. Efectivamente, sin ser perfecta, me gustó bastante esa versión, pero la traducción de 2nd realizada por Agilis tampoco tenía absolutamente nada de malo. No tengo razones para pensar que la versión de 1st traducida por Agilis vaya a ser mala. Quien quiera leer la versión de Agilis de ambas novelas para mantener una cohesión entre las dos obras debería poder hacerlo sin ningún miedo.

Aun así, dentro de lo que yo leí, el texto contenía ciertas faltas, fallos tipográficos y traducciones difíciles de entender en ambas traducciones, pero nada demasiado serio. Soy bastante menos puntilloso con el inglés de lo que soy con el español, así que no me sangraron los ojos en ningún momento. Dicho esto, al llegar al capítulo 16 de Narcissu 2nd, encontré dos cuadros de texto en los que no ponía más que “0” y “0, “w2”, respectivamente. Asumiendo que ese texto no sería así en el original, busqué esos mismos cuadros de texto en la versión japonesa, donde no había ni rastro de mensajes como ésos, y pedí que me los tradujeran. Para los que teman que se haya perdido algo en la traducción, no hay de qué preocuparse: la versión inglesa contiene dos cuadros de texto más que la japonesa, y estos dos cuadros extra pertenecen a esos mensajes erróneos. En otras palabras, todo lo que está en japonés también está traducido al inglés, así que el lector no se pierde absolutamente nada. Los dos errores no impiden la correcta compresión del texto en ningún sentido, pero molesta encontrárselos y dejan al usuario con la duda de si se habrá perdido algo o no.

A pesar de los pequeños fallos técnicos, las ilustraciones siguen siendo preciosas.
Las novelas nos presentan porciones de texto muy pequeñas y una sola imagen en pantalla. Esta imagen es siempre un simple rectángulo gris o un dibujo del lugar en el que están los protagonistas: iglesias, habitaciones de hospital, cafeterías, casas… Son ilustraciones sobre fondo negro, al igual que el texto, que ocupan una porción muy pequeña de la pantalla. Todo el juego está construido sobre esta base y estética tan minimalistas y en resolución 4:3, haciendo que los diálogos y la narración vayan siempre al grano a pesar de que gran parte del texto tiene mucha potencia. Tomo Kataoka creó Narcissu precisamente con esa idea minimalista en la cabeza, y lo cierto es que crea una atmósfera interesante. No es como leer una novela, con páginas y páginas llenas de texto, sino que todo va apareciendo ante nuestros ojos paso a paso, sin prisa. Es como leer una novela escrita en post-its: suena desesperante, pero tiene su aquél y resulta mucho más ameno de lo que parece. A veces, nos quedamos con ganas de que se expliquen mejor porque los diálogos son muy escuetos y hasta confusos, pero la ficción asiática siempre ha gustado de esas frases misteriosas que un personaje dice, que ningún otro personaje entiende y que, por algún motivo, nadie cuestiona. Supongo que serán cosas culturales, o una simple y enfermiza necesidad de ser dramáticos.

Dejando a un lado el texto, ambas novelas tienen una banda sonora completa para acompañar la lectura. El primer juego trae 12 temas y el segundo, 14. Son melodías amenas que se mezclan muy bien con los diferentes estados de ánimo y situaciones que el juego trata de crear, haciendo que la experiencia sea mucho más redonda y agradable. Por suerte, para todas aquellas personas que prefieran que la música no les desconcentre de la lectura y aun así quieran escuchar las voces de los personajes, el juego trae un completo menú de opciones donde podremos manipular el volumen de la música, de los efectos e incluso de las voces de cada personaje individualmente. Si, como a mí, solamente la voz de Setsumi te pone de los nervios, o si la música está tan alta que te impide escuchar los diálogos, siempre puedes manipular la configuración a placer para crear tu propia experiencia. Estas opciones incluyen un modo de reproducción automática para no tener que pasar el texto manualmente, la posibilidad de jugar en ventana o a pantalla completa, o un par de botones para activar o desactivar los subtítulos y las notas a pie de página que el autor y los traductores añadieron en momentos puntuales. Además, también podremos guardar nuestro progreso en cualquier momento y seguir leyendo desde ese mismo cuadro de texto más adelante, como si pusiésemos un marcapáginas en un libro. Son un montón de pequeños añadidos que sirven para que cada usuario consuma Narcissu 1st & 2nd como más le guste, y todos ellos se agradecen mucho.

El menú de opciones de sonido. La primera vez que lo vi, pensé que no lo tocaría en absoluto. Me equivocaba.
Una vez terminemos Narcissu 2nd, podremos acceder al epílogo y a los créditos. Sólo entonces terminará de verdad nuestro sufrimiento y dejaremos de llorar. Aunque hay partes de la historia que son muy animadas, positivas y hasta divertidas, el final de ambas historias y el epílogo son devastadores. Lo que más me gusta de esto es que, en mi opinión, no recurre a situaciones directamente trágicas para hacernos sentir así. Nunca romperás a llorar porque un personaje muera dramáticamente en los brazos de otro, sino por descubrir la razón de sus actos, qué hay detrás de su personalidad, qué están consiguiendo o a qué están renunciando. Son cosas cercanas que podemos entender a pesar de no saber lo que es estar al borde de la muerte. Esos momentos nos harán pensar mucho en nuestra propia vida, y a muchos niveles diferentes.

Por suerte, podremos terminar nuestra experiencia con Narcissu 1st & 2nd escuchando la banda sonora del juego en la sección de Extras o leyendo las notas escritas por los traductores y el autor sobre ambas novelas. La música es preciosa incluso cuando no acompaña al texto, y las notas son una bonita forma de redondear lo que acabamos de leer con información sobre el desarrollo del juego y la traducción. O lo serían si no fuese por un error de programación letal: una de las notas no nos permite seguir leyendo a partir de un punto concreto. Por mucho que pulsemos el ratón, Enter, las flechas de dirección o cualquier otra tecla, el juego se niega a seguir adelante, y la única manera de salir de ahí es pulsando Escape y volviendo manualmente al menú principal. Por lo que yo he podido apreciar, éste y los cuadros de texto corruptos que he mencionado antes son los únicos fallos técnicos del juego. Se dio la casualidad de que la nota corrupta fue la última que me decidí a leer, así que me quedó un regusto extraño en la boca, pero no os pasará lo mismo si sois más inteligentes que yo y las leéis en orden, como se supone que hay que leerlas. Como la gente normal, vaya.

Las notas de traducción de Agilis para Narcissu. A partir de este punto, no se puede continuar leyendo por un error técnico.
Ya que mencionamos las notas del autor, cabe destacar una de ellas. El propio Tomo Kataoka dice que merece la pena leer ambas novelas dos veces, con y sin voces, y descubrir en qué manera cambia la interpretación del texto y los sentimientos que la historia genera en ti. Asimismo, también reconoce que, probablemente, la mejor manera de leer las novelas sea hacerlo en orden cronológico: empezar con 2nd, continuar con el epílogo y acabar con 1st. Aun así, personalmente, discrepo. A nivel narrativo, me parece mucho más interesante leer la historia del protagonista sin nombre y Setsumi primero —en otras palabras, Narcissu 1st— y descubrir después, gracias a 2nd, qué es lo que hizo que Setsumi actuase del modo en el que lo hizo. Es fascinante darse cuenta poco a poco de lo bien tramado que está todo. Diría que 1st no da puntada sin hilo, pero me parece más acertado y correcto decir que es 2nd el que no deja cabos sueltos, ya que 2nd es una precuela no planeada. Si alguien quisiese releer la historia, entonces sí: recomendaría encarecidamente experimentarlo en orden cronológico para darse perfecta cuenta de lo importante que es cada uno de los detalles que se dan, sea a corto o largo plazo. Pero, al igual que en todos los demás aspectos en este juego, cada persona es libre de crear la experiencia que más le convenza.

A pesar de todo, si tuviésemos que achacarle algo a Narcissu 1st & 2nd, sería, sin duda, que llamarlo “juego” es pasarse un poco. Las novelas visuales tienen más de libros de “elige tu propia aventura” que de novelas al uso: juegos como Hatoful Boyfriend o franquicias como Zero Escape o Ace Attorney te permiten tomar diferentes rutas, te hacen pensar y, en definitiva, te piden que seas una parte activa de la aventura. Sin embargo, Narcissu 1st & 2nd es mucho más directo: hay una historia y tú la tienes que seguir a rajatabla. No hay elecciones. No hay rutas. Ni siquiera puedes leer el capítulo 2 antes que el 1 —aunque puedes leer 2nd sin haber leído 1st, por lo menos—. Pero, eso sí, hay 5 logros de Steam que desbloquear, y conseguirlos todos puede ser un buen aliciente para degustar la historia al máximo, tal y como el autor nos lo propone.

Cada libro es completamente lineal: para poder seleccionar el capítulo 7 en el menú, tendremos que leer antes el 6.
Por otro lado, es posible que ésta sea la razón por la cual es tan recomendable para los neófitos: les resultará familiar a todas las personas que hayan leído un libro en su vida. Los jugadores más ávidos que vengan buscando una experiencia interactiva podrían llevarse un chasco de primeras, pero sobreponerse a esa primera impresión y sobrevivir a los primeros capítulos de 1st, que son los más lentos de todo el conjunto, merece muchísimo la pena. Aun así, sé que se perderán muchísimos jugadores y lectores por culpa de ese inicio tan extraño que no terminará de convencer ni a unos ni a otros, y es una auténtica pena.

En conjunto, Narcissu 1st & 2nd es una obra fantástica que no puedo dejar de recomendar. Estoy seguro de que hay muchísimas novelas visuales ahí fuera que le dan mil vueltas, porque siempre habrá quien te supere en esta vida, pero resulta ideal para introducirse en el género. Puede que no tenga interactividad o varias rutas diferentes, pero creo firmemente que se han de apreciar las cosas por lo que son, no por lo que nosotros, en nuestra infinita ignorancia y egocentrismo, querríamos que fuesen. Efectivamente, puede que no haga mucho, pero hace muy bien todo lo que tiene que hacer. Por eso, ya seas alguien que ha renegado de los videojuegos toda su vida, alguien que se ha pasado 65 de las últimas 72 horas jugando a League of Legends, alguien que reniega de la literatura en favor de los videojuegos o, simplemente, alguien que disfruta de una buena historia, Narcissu 1st & 2nd proporciona diversión para rato y, dependiendo de tus gustos actuales, puede que te descubra un mundo que no conocías.

La banda sonora de Narcissu. Podremos escucharla desde el momento en el que abramos el juego por primera vez.
A pesar de los quebraderos de cabeza que una traducción hecha por fans y un par de fallos técnicos aquí y allá puedan acarrear, las historias que Narcissu 1st & 2nd nos ofrece son maravillosas. El apartado técnico, aunque minimalista, cumple su función de manera soberbia y nos acompaña durante el juego exactamente como nosotros queramos que lo haga, haciendo que cada experiencia y cada relectura sea única. Sí, tiene problemas, como la falta de una traducción al castellano —aunque es un juego traducido por fans, así que podemos dejarlo correr—, que 1st parece estar mucho menos pulido que 2nd en todos los aspectos y que la única voz que se escucha en el primer libro llega a ser tremendamente irritante, pero el contenido del juego compensa estas cosas con creces y nos ofrece una experiencia preciosa si hacemos el esfuerzo de no tomarnos los fallos muy a la tremenda. Y lo mejor de todo: ES COMPLETAMENTE GRATUITO. Podéis descargarlo de Steam sin que os cueste ni un céntimo. No tiene DLCs, contenido bloqueado ni nada que os vaya a obligar a apoquinar ni antes ni después, aunque podéis comprar la banda sonora en MP3 y FLAC si queréis apoyar a los creadores o, simplemente, si no queréis tener el juego abierto cada vez que os apetezca escuchar la música. Por lo demás, es todo para vosotros. Si estuviese en vuestro lugar —y lo estuve—, esto debería ser razón suficiente para darle una oportunidad. Y si sois reticentes, os puedo asegurar que no perdéis el tiempo con este juego-libro: os resultará una experiencia inolvidable.

Cambie o no vuestra opinión sobre los videojuegos, sobre la literatura o sobre los puentes que tendríamos que tendernos entre nosotros para construir una sociedad mejor y más tolerante, no cabe duda de que Narcissu 1st & 2nd es una obra a lo que merece la pena echarle un buen ojo. Al fin y al cabo, no tenéis nada que perder... salvo lágrimas.


Que al protagonista no le gusten los melones explica muchas cosas. (No me juzguéis; era un chiste obligatorio).
Si, Monimó, ya me pongo con Holiday Star. Qué agresividad, mujer.




Ficha técnica:
Título: Narcissu 1st & 2nd
Categoría: Videojuego
Género: Novela visual
Año: 2007
Desarrollador: stage-nana, Sekai Project
Consola: PC
Jugadores: 1
País de origen: Japón
Textos: Inglés
Voces: Japonés
En España: Sí

Lo mejor: 
-Una historia para recordar: triste y cercana, pero no melodramática.
-La cantidad de opciones diferentes y maneras de leerlo hacen que cada experiencia sea única.
-Simple, directo y sin complicaciones; perfecto para iniciarse en el género de las novelas visuales.
-ES COMPLETAMENTE GRATIS.

Lo peor:
-No está en castellano.
-La gran diferencia de calidad entre Narcissu 1st y Narcissu 2nd.
-Los pequeños bugs y alguna traducción extraña.
-Que no le des una oportunidad por ser poco interactivo o por tener un odio irracional hacia los videojuegos.

Nota: 8,5

2017/02/16

Entrevista con el roquero - Cultura de bar: Conversaciones con Fito Cabrales

Como ya dije en su día, si algo me han enseñado las asignaturas de Periodismo que me obligan a estudiar en la universidad, amén del propio arte del periodismo, es a apreciar el valor de una conversación sincera y profunda. El periodista, por profesión, tiene en sus manos la oportunidad dorada de hacer preguntas que, a veces, hasta son respondidas. Esas preguntas pueden estar destinadas a, entre otras cosas, completar una noticia, complementar un reportaje o recabar información para una crónica. Pero no son esos géneros los que nos atañen. Humildemente, pienso que, si se hace bien, no hay género más bonito que la entrevista.

Pocas cosas hay más mágicas que una entrevista personal, pero, ojo: no toda sucesión de preguntas entra dentro de esta categoría. Una entrevista temática puede ser muy interesante, pero pierde mucho encanto. Es trabajo. Es rutina. Retorciendo una expresión típica de mis compañeros catalanes, “es mal”. Ir ahí a hablar de tu libro —perdonen la manida referencia— va bien para hacer negocio, pero carece del mismo nivel de intimidad que ofrecen las auténticas entrevistas personales. La expresión está muy mal vista hoy en día, pero ponerse frente a alguien y dejar que te cuente su vida es apasionante, siempre y cuando ambas partes se lo tomen en serio. No hace falta haber tenido una vida loca y apasionante; basta con hacer las preguntas correctas, ser honesto y no tener miedo a hablar demasiado. Siempre hay qué contar.

Pero todo eso son divagaciones, teorías, castillos en el aire. El que un amateur haya hecho dos entrevistas personales y ambas le hayan cautivado no demuestra nada; si acaso, que es fácilmente impresionable, o que el factor personal pesaba demasiado para dejarle pensar con claridad. Hay que mirar a auténticos periodistas, profesionales del sector, y leer sus trabajos para confirmar y desmentir nuestras sospechas. Y os diré algo: eso de tener razón por una vez sienta genial.

Las entrevistas que aparecen en la prensa, a fuerza de tener que ceñirse a la actualidad, están basadas en eventos: ahí tenemos El Hormiguero, donde los invitados van, en la mayoría de los casos, a hablar de su último proyecto, trabajo, o vaya usted a saber. Pero cuando te libras de los grilletes de la prensa y tienes libertad para hacer lo que quieras sin tener que rendirle cuentas a nadie ni justificar tu trabajo con un próximo lanzamiento, se te abren las puertas para excavar, pulir y lucir joyas que tus jefes jamás te habrían dado la oportunidad de salir a buscar. No sé si éste será un caso de frustración periodística, pero, desde luego, es un buen ejemplo de lo mucho que dichas joyas pueden llegar a brillar.

Con todos ustedes, Cultura de bar: Conversaciones con Fito Cabrales.

Portada de Cultura de bar.

2016/06/05

La materialización de un sueño - El grupo Domak: Los siete puntos

Como diría el tipo que sale al principio de todos los juegos de Pokémon, “la tecnología avanza que es una barbaridad”. Hace años, los escritores vivían bajo el cruel yugo de las editoriales: si ellas no te publicaban, tu obra no veía la luz. Así de simple. Tus incansables esfuerzos se iban por el sumidero y tu manuscrito se iba con ellos, porque la distribución era costosa y, obviamente, no estaba al alcance de cualquiera. Pero los tiempos han cambiado. Hoy en día, tenemos Internet. Cualquier hijo de vecino con una biblioteca cerca puede escribir y publicar su obra en Internet, dejándola así al alcance de cualquiera. Los ebooks nos permiten distribuirla de manera sencilla sin dejar de ganar dinero con ello, aunque sea una cifra simbólica. Y, por si fuera poco, últimamente se ha extendido un nuevo método de financiación para que proyectos pequeños e independientes —y ciertos proyectos ni tan pequeños ni tan independientes—, de otra forma abocados al fracaso, lleguen a ver la luz del día: el crowdfunding.

Este último es el recurso por el que optó Luzco Lumaga, nombre artístico de la uruguaya Lucía Martínez Galdona. Lumaga es una ilustradora espectacular —y trabaja además como artista conceptual de videojuegos y como animadora, entre tantas otras cosas—, pero siempre tuvo la ilusión de adentrarse en el mundo de la literatura. Hace ya unos 8 años que la sigo (¡e incluso ella llegó a seguirme a mí también en su momento!) y sé de primera mano lo mucho que se ha volcado siempre en sus proyectos personales, a pesar de que, a primera vista, parezcan condenados a no llegar a ningún sitio. Por eso, cuando oí que buscaba financiación para poder autopublicar su primer libro, me dije a mí mismo que le debía al menos un granito de arena a cambio de todo el maravilloso arte que ella me había brindado a mí a lo largo de los años.

Lumaga comenzó una campaña de Indiegogo para financiar la publicación del que es el primer libro de una tetralogía que escribió hace ya años: El grupo Domak. No pude aportar mucho dinero a la causa, pero sí lo suficiente como para recibir una copia física del libro en mi casa; la primera que llegó a España, de hecho. Sin embargo, más que el libro en sí, lo mejor que me dio esa campaña fue la oportunidad de hablar con Lumaga. A ella le fui comentando mis impresiones mientras leía, y a ella le pedí permiso para escribir una reseña de su primer libro en este blog.

Ahora, con su beneplácito, empecemos.

2015/06/08

Ascenso desde la locura - Tanto que contar

Lo que tengo ahora mismo entre mis manos es lo que uno podría calificar de pieza de coleccionista: una primera edición firmada del primer libro de un escritor novel que, dentro de las limitadas posibilidades que su región, idioma y temática autobiográfica le ofrecen, ha conseguido un reconocimiento nada desdeñable en diferentes medios de comunicación y le ha valido a su autor varias entrevistas —entre ellas, una en el programa Faktoria de EiTBy charlas en toda una serie de escuelas, centros culturales y bibliotecas.
En ese sentido, esta entrada no tiene nada de especial, ya que no estoy hablando de nada de lo que no se haya hablado ya, por mucho que me duela no tener la exclusiva. No pretendo, por tanto, inventar la rueda, pero sí que aspiro a reinventarla. Soy el primero que se alegra de que un autor novato se convierta en el centro de atención por su brillante trabajo, pero no estoy de acuerdo con el enfoque que se le ha dado a este libro en los medios, y me gustaría aportar mi pequeño granito de arena para cambiar esa situación. Quisiera profundizar en lo que este libro es, en lo que fue concebido para ser, y no en lo que la llamada cultura popular —o, aún peor, la mercadotecnia dice que debería ser.

2013/04/21

El súmmum de los carteros - Migel Strogoff

Existen cientos de miles de millones de cosas en este universo. Cosas, así en general. Sin concretar, ni clasificar, ni puntualizar de ninguna manera. Simplemente, cosas. Al azar y a lo loco; todas ellas metidas en un gran, enorme saco de esparto con la palabra “COSAS” bordada. Cosas, vaya; y valga la redundancia. No, hombre de Dios, no intentes levantar el dichoso saco ahora, que te vas a herniar —y si vas a empezar con lo de “yo soy de Bilbao y por mi santa sangre que lo levanto”, por lo menos flexiona las rodillas, mozo—.

Párate un minuto y échale un ojo al interior. Automáticamente, al mirarlas a la vez, todas las cosas del mundo se han dividido en tres grupos: las cosas que conoces, las cosas que no conoces y las cosas que “ves”. Te darás cuenta de que conoces a tu familia, a tus amigos de verdad, tus posesiones, ideas y, como es obvio, tus conocimientos. Comprobarás, también, que el grupo de cosas que no conoces es infinitas veces más grande que el de cosas que conoces; no te apures por eso, que es normal. Ahí encontrarás, no sé… ¿La masa de un planeta nano medida en hectogramos? Suena medianamente rimbombante, así que supongo que es algo que no todo el mundo conoce. Yo, desde luego, no.

2012/11/20

¿Y qué coño es eso del HABE? :V (4ª parte)

¡Qué feliz es la vida del ni-ni! O eso es lo que la gente debe pensar al verme, al menos. Es cierto que tengo bastante tiempo libre dado que sólo doy 8 horas de clase a la semana este año (si no han querido cogerme en la universidad, ellos se lo pierden), pero mis proyectos personales hacen que el tiempo que gano por no pasarme 6 horas diarias metido en un aula se vaya por otras vías. No hablo solamente de escribir en el blog, redactar noticias para Osu! Nippon, continuar mis historias o dibujar; por supuesto, como todo hijo de vecino, también tengo que estudiar por mi cuenta para salir adelante y no desaprovechar este año. El doblaje me exige una práctica ajena a las clases, el chino debe estudiarse más de dos horas a la semana para ser dominado y, obviamente, tengo que tratar de mantener o incluso mejorar mi nivel de euskera en la medida de lo posible. Y, de hecho, como habréis podido adivinar por el título de la entrada, ése es precisamente el tema que hoy nos atañe. Así, pongamos punto y final a esta entradilla y pasemos a lo que realmente nos importa: mis peripecias en el oscuro y tenebroso mundo del HABE.

2011/10/30

Los vascos también viajamos en el tiempo: Coca-Cola Erdi Aroan

Los vascos somos la polla. Y no es que lo diga yo, es que me remito a los hechos. Durante toda la historia, vosotros los mortales habéis necesitado complicadas máquinas, extraños experimentos o incluso algo de enajenación mental para poder viajar en el tiempo. ¿Qué frikazo no ha querido un DeLorean para recrear las escenas de la película Regreso Al Futuro? Señores, se han esforzado ustedes en vano. Los vascos nos lo hemos montado mucho mejor. A nosotros nos bastan cosas naturales para viajar en el tiempo. Como... una cueva. Para que volváis a construir estúpidos cachivaches de grotesco aspecto y mala funcionalidad, pringaos…
¿Os suena esta portada? Sí, ya apareció en un artículo anterior.
Ése es básicamente el argumento de Coca-Cola Erdi Aroan (Coca-cola en la Edad Media): dos chicos, Mikel y Aitor, mientras exploraban una cueva de la región de Ataun, descubren un pasadizo que no aparece en los mapas de la gruta de los que disponían. Curiosos, entran en él, pero pronto pierden el contacto dentro del estrecho hueco a pesar de ser un único camino. Aitor, a quien nunca perdemos de vista, se acaba despeñando dentro del agujero, y, cuando se levanta, se da cuenta de que ha salido al exterior. Su compañero no está por los alrededores… ni los alrededores en sí son como deberían. Se encuentra en un paraje que reconoce, pero muy a duras penas: no hay casas, los bosques son más frondosos, y la gente viste de manera extraña, en otras palabras, ha viajado al pasado. Tras ser tomado por ladrón, brujo o incluso demonio y sortear varios obstáculos, Aitor se encuentra "por casualidad" con Diego, un joven de la época a la que ha ido a parar (alrededor de 600 años en el pasado). El chico en cuestión, convencido de que ese extraño ser es un enviado de los cielos, le pide ayuda a Aitor para que le ayude a rescatar a la novia que le arrebataron, ya que era de una clase social más alta y no querían que estuvieran juntos. Así, Aitor deberá encontrar no sólo a su compañero perdido, sino también a la chica de su nuevo amigo y admirador, valiéndose tan solo de su ingenio y de la mochila que le acompañaba en su excursión cavernaria.

Durante su epopeya temporal, Diego y Aitor se ganarán el favor de un rey gracias a una simple aspirina, sortearán a tropas enemigas avistándolas con prismáticos o conseguirán infiltrarse en la prisión donde están Mikel y la novia de Diego con la ayuda de una linterna, por ejemplo. En un camino lleno de peligros, enemigos y obstáculos, nuestros héroes habrán de abrirse paso a través de una guerra, animales salvajes o soldados, todo con la meta de acabar volviendo cada uno a su casa... o época.

En lo referente al libro en sí, he de decir que me ha gustado mucho. Si bien es un tema bastante manido el de los viajes en el tiempo, me ha parecido que se cuenta de una manera curiosa y amena, aunque me hubiera gustado tener un diccionario a mano mientras lo leía en el pueblo. No es un libro muy largo (ronda las 150 páginas), así que es fácil deducir que no cuenta con muchas de esas descripciones infinitas que tanto odio y tan prescindibles y tediosas me parecen. Es parco en metáforas, por lo que no hay que comerse mucho la cabeza pensando en qué querrá decir. Sencillo y directo, Coca-Cola Erdi Aroan nos cuenta de un modo efectivo lo que va transcurriendo en la historia, sin necesidad de adornos en excesom aunque quizás sí que utilice un lenguaje un tanto más difícil de lo que fuera necesario. De todos modos, eso no es malo. Nunca se conoce demasiado vocabulario.

Como defecto, lo que parece ser un factor común en los libros que leo últimamente: Coca-Cola Erdi Aroan no cuenta con versión para mortales. Es decir, que si queréis disfrutar de las aventuras de Aitor y Mikel en la Edad Media, es indispensable que dominéis el euskera (o que tengáis una base y un diccionario al lado LOL). Además, el hecho de que se mezclen dos épocas cuyos lugares difieren en nombre es a veces confuso, ya que acabas por no saber exactamente dónde están los protagonistas, de dónde vienen o a dónde van, sobre todo porque dos nombres casi iguales (Ataun y Athaun) representan lugares diferentes en cada era. Sí, los vascos somos unos complicados pero lo compensa el hecho de que seamos tan geniales, atractivos, graciosos, majos, simpáticos, deliciosamente sarcásticos y que hagamos ruidos raros cuando nos da por ahí.

Resumiendo, Coca-Cola Erdi Aroan es una buena lectura en general. Directo, interesante y exclusivamente vasco, le da un giro a los viajes en el tiempo de siempre, juntando factores de dos épocas para crear una historia consistente y bien definida. De corta duración pero de lectura un poco complicada a veces, y un final quizás demasiado escueto, Migel Angel Mintegi nos sumerge en el año 1400 con una visión bastante acertada de esa era. Y llaman cerveza del paraíso a la Coca-Cola.
Con razón. Voy a ver si me queda alguna en la nevera...

Ficha técnica:
Título: Coca-Cola Erdi Aroan
Autor: Migel Angel Mintegi Larraza
Editorial: Ibaizabal
Colección: Ekin
Idioma original: Euskera
ISBN: 84-8325-234-1

Lo mejor:
-Ritmo rápido.
-Historia interesante y bien planteada.
-Ilustrado, que se agradece de vez en cuando.

Lo peor:
-El nombre de los lugares hace que sea confuso en ocasiones.
-Quizás utilice un vocabulario demasiado específico.
-El tema de los viajes en el tiempo: ¿quizás ya demasiado manido?

Nota: 8

2011/05/26

Un interesante giro de tuerca: Tentazioak

Hay veces en las que, por motivos variados y ajenos a nuestro control, le perdemos el gusto a algo. A veces, puede ser por la falta de tiempo para hacerlo. Otras, porque estímulos externos nos crean cierta "repulsión" inconsciente hacia ello. O incluso por simple monotonía: se suele decir que las mejores esencias vienen en frascos pequeños, y por eso, es conveniente no sobreexplotar nuestras aficiones, ya que podríamos acabar hartos de ellas para los restos.
Pero, a veces, de la misma manera que un factor proveniente del exterior puede hacernos mella negativamente, un estímulo positivo puede curarnos todos los males y hacernos recuperar el gusto de golpe y porrazo. Si bien es cierto que para recibir los estímulos positivos hemos de poner de nuestra parte. Y una de las maneras más efectivas de ser receptivo en este caso (no confundir con los días de celo en el que las perras se vuelven unas pelandruscas busconas) es no tener prejuicios. ¿Recordáis el artículo acerca de El Lazarillo de Tormes? Bueno, pues con este libro tuve la misma experiencia, en cierto sentido.
Al igual que con la novela picaresca por excelencia, tuve que leer este libro por un trabajo de clase, aunque en este caso era de lectura libre. La única condición es que estuviera en euskera. Pregunté por un buen libro en el idioma de Axular al bibliotecario de mi instituto, que siempre ha tenido muy buen gusto, y sus criterios nunca me han decepcionado (¡un saludo, Elías!). Cuando me seleccionó el libro, mi profesora de euskera, Pilar, también estaba presente. Ambos me lo recomendaron encarecidamente. Tentazioak. Tentaciones, para los mortales. Procuré no dejarme llevar por el título y la portada (que podéis ver más abajo), que parecían indicar que se trataba de una novela de mi adorado Fernando Morillo, lo que me dejaba una especie de sabor a infidelidad en la boca. Aunque, desde luego, viendo quiénes me lo habían sugerido, no podía ser un malo en absoluto. Pero luego me fijé en la autora. Jasone Osoro. Y me quedé pensando. ¿De qué me sonaba ese nombre? ¿Dónde lo había visto escrito?
El método más sencillo para despejar mis dudas, como si de la niebla en el Pokémon Perla se tratase (momento friki en honor a nuestro día, del cual no hice artículo por falta de inspiración, lo siento), fue mirar la base de datos de libros del instituto (imposible sin la ayuda de mi bibliotecario favorito) y ver qué libros de la gipuzkoana había por allí, ya que probablemente la conocía de algún otro libro para clase. Y lo encontré. La autora de Tentazioak era la misma que la de Jara, y sus correspondientes secuelas. Me gustó mucho ese libro cuando lo leí allá por 1º o 2º de la ESO, tanto, que leí por gusto la segunda parte, Jara: Bikiak eta bikoteak (Jara: Gemelos y parejas), cosa que hasta entonces nunca había hecho. Así que le eché valor y me adentré en la lectura.

La portada del libro.

Tentazioak es un libro que me sorprendió muy gratamente. Se trata de una serie de relatos cortos sobre diferentes situaciones amorosas, muchas íntimamente relacionadas con el sexo. Habla sobre varios temas como el matrimonio, las infidelidades, el aburrimiento en la pareja... Aunque sin duda, el detalle que más gustará a los lectores son esas interpretaciones adultas de los cuentos populares de siempre. Unas interpretaciones no demasiado alejadas de la auténtica intención didáctica de cuentos como Caperucita Roja, La Cenicienta o Blancanieves. ¿Y si el lobo fuera un pederasta? ¿Qué pasaría si el príncipe aprovechase la búsqueda de su amada con el zapato de cristal para "saciar su sed"? ¿Has pensado alguna vez que quizás el que sería el rescatador de la princesa de los enanitos sólo la quisiera para darle por todos los lados? Ésto, y muchísimo más, es lo que se relata en la ópera prima de Jasone Osoro.
La autora, Jasone Osoro.
Además de la insólita revisión de los cuentos de hadas de siempre, destaca la manera de relatar de Osoro: tan pronto se anda por las ramas para aumentar la incertidumbre y dejar que nos imaginemos la situación, como habla de una manera simple y directa para que no haya duda alguna de lo que pasa. Y mola que un libro diga que dos personas están haciendo el coito tan explícitamente y tan de refilón al mismo tiempo. No sólo eso, sino que ofrece una visión bastante curiosa de la vida en pareja. Por poner algunos ejemplos: el último cuento trata sobre una pareja en la que el hombre convierte un fetichismo en una excusa para no casarse; en otra historia, una mujer casada queda con un hombre de la página de contactos del periódico causándose un dilema interno que la tiene en vilo, si bien no duda ni un instante en acudir a la cita; y en una tercera historia, dos gemelos hacen el pacto de compartir novia.
Inocente Caperucita... ¿O no tan inocente?

Es un libro no demasiado largo y que se lee rápido y muy bien. Nada monótono y muy interesante, Tentazioak peca de dejarnos con ganas de más historias picantes y atrevidas que pongan en duda el equilibrio de toda pareja actual. Además, según tengo entendido, tiene un aliciente del que Leonardo carecía, y que probablemente haga que esa maravillosa obra quede ensombrecida: Tentazioak tiene versión española, así que no hay excusa para no leer los interesantes relatos que Osoro nos ofrece.
Chapeau, Jasone. Volveré a leerte.
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Lo mejor:
-Historias cortas, muy interesantes y fáciles de leer.
-La interesante visión del amor y los cuentos populares que nos ofrece.
Lo peor:
-Se queda corto y deja con ganas de más.
-Hay veces en las que la interpretación queda muy libre.
Nota: 8,5

2011/02/18

La vida de un genio: Leonardo

Inventor, médico, amante de la naturaleza, arquitecto, constructor, pobre, artista. Todas estas palabras sirven para definir a alguien a quien, en mayor o menor medida, todos conocemos y admiramos. No, aunque tampoco le resulte indiferente a nadie, no hablo de Belén Esteban (he dicho "artista" y "admirar", y además, dudo que sepa siquiera lo que significa la palabra arquitecto), sino de uno de los entes más interesantes que ha dado la historia: Leonardo Da Vinci. Y de él trata Leonardo, una animada y muy interesante biografía de Fernando Morillo, uno de mis escritores favoritos.

¿Qué se cuenta en este libro? Es una biografía, así que, como es obvio, se cuenta la vida de Leonardo en detalle, desde su niñez hasta su muerte. ¿Dónde vivió de pequeño? ¿Qué hizo durante su vida? ¿Qué clase de persona era? ¿Si era tan trabajador, por qué hay tan pocas obras suyas? Todo esto nos lo cuenta el señor Morillo en su obra. Mediante una narración ágil, entretenida y muy interesante, se detalla la vida de Leonardo a partir de todos los datos que se conocen sobre él. No os dejéis llevar a la hora de leerlo por el estereotipo de "las biografías son como un libro de texto de clase, ergo, un coñazo". Leonardo es un libro fantástico, que me he leído con avidez en los recreos libres que he tenido últimamente, a pesar de lo lento que soy yo para estas cosas.

El libro no es especialmente largo (consta de unas 120 páginas), así que no es difícil ni cansado de leer. El centro del libro contiene algunas imágenes relacionadas con Leonardo, en papel grueso y a todo color, para ilustrarnos a lo largo de la lectura y que podamos apreciar algunas de las obras que se mencionan. Aunque tiene un inconveniente: es un libro de Morillo, y al ser éste un autor vasco, escribe en perfecto euskera. Desconozco si hay una versión en castellano, aunque viendo la popularidad del autor por estos lares, no me extrañaría. Si no éste, tratad de encontrar cualquier obra suya; la gran mayoría son geniales novelas adolescentes de jóvenes follando :D

En conclusión, Leonardo es un libro muy, muy recomendable. No sólo habla de una persona tan extraordinaria e interesante como Da Vinci, sino que también permite hacerse una idea bastante acertada de lo que era la época, por el mero hecho de que Leonardo andaba metido en todos los tinglados.


Lo mejor:
- Gran narración, muy ameno e interesante, además de fácil de leer. ¡Todo lo contrario al estereotipo de la biografía al que estamos acostumbrados!
- El autor es Fernando Morillo, lo que se traduce en calidad.
- Un análisis en profundidad de la vida y mente de Leonardo del que podremos sacar nuestras propias conclusiones. Hace pensar y eso mola.
Lo peor:
- No apto para todos debido a que está en euskera.
- Se hace corto.
- Que puedas tener falsas ideas en la cabeza que te impidan disfrutarlo como se debe.
Nota: 9

2011/01/27

Novela picaresca: El Lazarillo de Tormes

  El Lazarillo de Tormes. Uno de esos libros que tan tabú nos pueden parecer, sobre todo si antes nos hemos tenido que tragar "joyitas" como La Celestina. El problema es que después de leer algunos clásicos de la literatura, les cogemos tirria a los demás por lo coñazo que fueron los primeros. Pero creedme, si lo cogéis sin prejuicios, El Lazarillo de Tormes (o "La vida de Lazarillo de Tormes, y de sus fortunas y adversidades", su título real) es un libro fantástico.

  Por contarlo de manera escueta, El Lazarillo de Tormes es un libro que relata la vida de Lázaro, un niño de Salamanca que es cedido a un ciego por su madre para servirle. Sin embargo, debido a todas las perradas que el ciego le hace (aunque todas sean por su bien... o al menos la mayoría) Lázaro acaba hartándose de él y le deja tirado. Lázaro relata también lo que vivió con sus otros 6 amos, a saber: un clérigo que lo mata de hambre, un escudero al que debe mantener, un fraile malo en general (este capítulo fue censurado casi en su totalidad por ser muy anticlerical), un buldero, un capellán y un alguacil. Es muy entretenido, sobre todo el capítulo del ciego y el del escudero, ya que el resto, quitando el del clérigo, son muy cortitos.

  Hablando de eso, una de las cosas que más impacta del Lazarillo es su longitud. Si lo comparamos con otros clásicos, éste es corto. Ridículamente corto. Sin embargo, esto lo veo como un aliciente; tiene una longitud perfecta, ya que alargarlo más de lo necesario habría sido un grave error. Ahí tenemos a la ya citada reina del sopor, cuyas explicaciones se alargan hasta el más profundo tedio, haciendo, en la mayoría de los casos, que perdamos todo el interés por la obra en cuestión, especialmente al principio, ya que lo que se cuenta ahí es totalmente inútil, o dicho de otra forma, un WTF como una casa. Y es por eso que leer el Lazarillo se hace tan agradable y ameno... excepto en los llamados "añadidos de la edición de Alcalá", que cuentan cosas que, a mi parecer, sobran y son innecesarias. Sólo se salvan un par de ellas, que dan alguna puntualización curiosa, como el final del pobre ciego, que se cuenta cerca del final. Estos se distinguen por ser añadidos de unas pocas líneas, aunque los hay que se extienden varias páginas.

  El punto más fuerte del Lazarillo es su ritmo ágil. Se lee bien, es fácil de entender y las notas a pie de página son para explicar palabras, no conceptos larguísimos. Es entretenido, ya que no se para a describir más que lo justo y necesario, y eso hace que uno no pierda interés. Las conversaciones son escuetas, y se centran en lo importante; nada de saludos estúpidos ni demás chorriflauteces. La verdad, siempre se agradecen cositas como éstas.

  Si bien es cierto que podemos encontrar versiones más o menos actuales, la que yo he leído, que estaba muy bien, conservaba un castellano antiguo. Por suerte, no lo era tanto como otras obras del mismo calibre, así que se entiende sin problemas. Pero, obviamente, si podéis encontrar una versión de castellano de hoy en día, de puñetera madre, que diría el otro.

  En definitiva, esta joyita llamada Lazarillo de Tormes es un libro que no podéis dejar de leer aquellos que gustéis de leer aventuras curiosas, divertidas y muy bien planteadas. Total, no os queda otra; si estudiáis bachillerato, os obligan a leerla... XDD

PD: En efecto, ¡ahora marco palabras! Asín de molongui soy.