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2012/09/04

Dinastía rota - Gekijouban Naruto: Dai Koufun! Mikazuki-jima no Animal Panic Dattebayo!

Sí, sé lo que estáis pensando. «Este gilipichis se ha visto las películas 2 y 3 de Naruto y la 1 aún no». Y tenéis razón toda la razón del mundo. Sí, sé perfectamente en qué orden van, pero es que los subtítulos están mal coordinados en la primera y no confío demasiado en mi inglés oído. Pero me da igual, porque la ropa de Naruto en esta peli se merece un hashtag de #mecunde de ésos que tanto les gustan a Batto y a Alegna. Un hashtag y una entrada en mi blog, obviamente. Para que luego me digáis que no escribo.

Permitidme aprovechar la ocasión y ponerme nostálgico. Ya os hablé de mis comienzos en el mundillo del animanga en una de las primeras entradas de este blog, así que puede que ya sepáis que Naruto fue una de las series que me llevó a ser lo que soy ahora mismo. Remontémonos en la historia a hace unos seis años, cuando tanto yo como mis amigos éramos aún poco más que una pandilla de frikis que disfrutaban haciendo lo que fuera que les hiciese felices sin reparar demasiado en ese infame cortarollos que es el “qué dirán”. Dos de mis mejores amigos, los cuales tenían el privilegio de poseer televisión por cable o satélite en sus casas, solían hablarme de las nuevas series que se iban estrenando por aquel entonces en ese canal tan maravilloso que solía ser Jetix. Así fue como conocí, entre otros animes, Megaman NT Warriors, Zatch Bell o One Piece, y todas las idas y venidas que en ellos se sucedían; lo que hoy día conocemos con la bellísima palabra “spoiler”, vaya (por no mencionar que uno de mis amigos era un fan acérrimo de los Power Rangers y se empeñaba en contarme cada capítulo de cada nueva serie que estos intrépidos guerreros en mallas de nylon protagonizaban).

2012/07/27

La famiglia


Lo único que viene a mi cabeza cada vez que leo el título que le he puesto a esta entrada es el característico “Ciaossu!” de Reborn, el maestro mafioso de Tsuna en el popular manga Katekyou Hitman REBORN!. Pero no es para menos. Al más puro estilo de la serie, de un día para otro —obviando las esperas— y sin concebir en absoluto que pudiera suceder, me he visto envuelto en esta interesante famiglia conocida como “Osu! Nippon”.


Es curioso cómo suceden ciertas cosas, cómo unos hechos desembocan en otros y acabas dentro de algo que supera todas tus expectativas iniciales. Supongo que todo comenzó aquí, en Soul Swallow, aquel 12 de enero en el que decidí abrir un blog y comenzar a escribir periódicamente en él. No porque esperase muchas visitas, ni porque quisiera ser un escritor reconocido; de hecho, no esperaba absolutamente nada de todo esto. Lo único que buscaba era mejorar como escritor, aprender a redactar a mi ritmo, ser algo más crítico y encontrar mi propia manera de explicarme y expresarme. Creo que, poco a poco, voy cumpliendo mis objetivos, aunque, claro, yo soy el menos indicado para juzgar mi propia mejora. De aquí, y ayudado por mi fiel amigo Enrique (@Ricc_Chan), pasé a los fanfics, con los que buscaba trabajar la narración y potenciar un poco mi oxidada imaginación. A día de hoy, sigo sin ser un blogstar o como sea que se le llame, ni soy un escritor de fics mundialmente reconocido, ni medianamente bueno siquiera en esto de redactar, pero he encontrado gente que aprecia mi estilo y, según parece, disfruta leyéndome. Y les agradezco enormemente su apoyo.

Uno de esos locos que se atreven a leer esto a lo que yo llamo blog es la genial Alegría (@Kisacullen). No es sólo una gran y respetada escritora con blog propio; es, además, una de las fundadoras de un pequeño pero ambicioso proyecto llamado “Last Impacto”, que, a medida que fue creciendo y evolucionando se acabó convirtiendo en “Osu! Nippon”. Osu! es un blog dedicado a Japón y a todo lo que le hace referencia: no sólo se tratan los ya tan manidos temas de los animes, mangas y videojuegos, sino que se publican noticias, reportajes sobre los diferentes festivales y eventos con relación a Jaoón o a su cultura, rankings y muchas más cosas que, de mencionarlas todas, constituirían una entrada de blog por ellas mismas. En muy poco tiempo, Osu! se ha vuelto muy popular y ha obtenido muchísimos seguidores. ¿El secreto? La increíble dedicación de sus integrantes, que trabajan duramente para traer las noticias lo más rápido posible y, en muchos casos, dar exclusivas. Los miembros de Osu! no cobran por su trabajo: informan por simple amor a Japón, sin pedir nada a cambio. Son como una piña, una máquina bien engrasada que trabaja utilizando “el deseo de animar su hobby” como único combustible. El problema es que el éxito, en muchas ocasiones, desborda, y, como humanos que son, llega un momento en el que, por unas razones u otras, ellos no pueden con todo. Y es ahí donde entra un servidor.

2012/06/03

El mayor de los desafíos - Inazuma Eleven: La Película

Escribir es mi nuevo hobby. Y, caray, cuando me da por un hobby, puedo ser realmente irritante. Os lo digo por experiencia, eh, no os penséis que hablo por hablar. Voy a ahorrarme los cuentos de abuelo Batallitas y me limitaré a mencionar que los hobbies, tenerlos, los he tenido. No demasiados, que yo no soy tan interesante, pero, bueno, como diría mi padre, “haberlos, haylos”. Que de todos me llevo ratos geniales y amigos fieles es cosa conocida; que muchas de esas aficiones han caído en el más profundo olvido, también. En fin, soy un veleta y un inconstante, ¡ja! Pero supongo que, técnicamente, forma parte de mi encanto; aunque, como soy aburrido, predecible, absolutamente desagradable y ‘desatractivo’ a cuatro de los cinco sentidos, no creo que me gaste de eso, para empezar. Aunque tengo cualidades para ganarme un sillón en la RAE, porque me invento palabras. Chúpate ésa, diccionario; para la próxima, me traigo el látigo de nueve colas y te cagas en las bragas.

Carátula del DVD japonés de Inazuma Eleven: La Película.
Es ahora cuando el lector habitual de artículos de opinión se hace la siguiente pregunta: “¿¡Qué demonios trata de decirme este colgado con una parrafada sin sentido como ésa!?”. Amigo, amiga, desconocido de cualquier género, esa pregunta no tiene respuesta posible. Son estructuras meramente reflexivas, y cada uno es libre de interpretarlas como prefiera. Sin embargo, yo, que no soy ni un escritor experto ni cobro por aporrear el teclado de mi ordenador, me tomaré la libertad de desgranaros el significado de mi prosa, ya que yo no estoy obligado a haceros pensar, y menos en época de exámenes, que el cerebro empieza a reblandecerse en exceso y no nos da para razonar ni para ser creativos. La cosa va de lo siguiente: si escribir es mi nueva afición, la mancillaré vilmente y la explotaré hasta cogerle tirria, como ya me ha pasado con todo lo que he hecho hasta ahora: asco no les he cogido a mis antiguos hobbies, pero sí he dejado muchas cosas de lado, demasiadas. Dios quiera que siga dándole a la palabra escrita durante mucho tiempo, pero nunca se sabe lo que nos depara el futuro. Sólo espero que, escriba, dibuje, o haga lo que haga, la gente a la que he conocido y aprecio se quede a mi lado, tal y como lo está ahora. En otras palabras, gracias a todos.

Los tres personajes principales de la película. De izquierda a derecha, Baddap, Kanon y Endou.
¡Je! Se acabó la sensiblería, que os acostumbráis y luego me obligáis a ser cariñoso demasiado a menudo, y tampoco es plan. Volvamos a los temas realmente importantes, como, qué sé yo, ¡Inazuma Eleven! Gloria bendita, señores. Como ya sabréis todos (y si no lo sabéis, no estoy haciendo bien mi trabajo), la saga de Inazuma Eleven no se reduce a videojuegos y anime: mangas, música y películas, entre otros, también forman parte de este genial universo. Y, de hecho, hoy vengo a hablaros precisamente de la primera película que se estrenó acerca de tan maravillosa creación, cuyo título es Gekijouban Inazuma Eleven: Saikyou Gundan Ogre Shuurai (título que, por cierto, voy a añadir al diccionario de mi Word porque, sinceramente, preveo que me equivocaré muchas veces al escribirlo), que significa algo así como “El Ataque de la Armada Más Fuerte: Ogre”. Sin embargo, el título español se ha reducido a un simple y mucho más digerible Inazuma Eleven: La Película. La película en cuestión se estrenó a finales de 2010, acompañada por la tercera versión del tercer videojuego de la saga de Nintendo DS, “Inazuma Eleven 3 Sekai e no Chosen: The Ogre”; aunque, la verdad, la historia de la película poco tiene que ver con la del videojuego.

2012/02/19

¡Card Slash!: Digimon Tamers – Bousou Digimon Tokkyuu

(Quisiera dedicar esta entrada a @Kvothe17 y @BryceWithingale, dos lectores fieles. ¡Muchas gracias! :D)

No es necesario decir que ver anime subtitulado me crispa los nervios. Ya lo he comentado muchas veces (aunque no me lea nadie lolU), y es que tener que andar leyendo lo que dicen los personajes me distrae de la acción y me suelo perder los momentos más tensos o emocionantes. Sin embargo, y sin que sirva de precedente, me gusta tener siempre algo de anime en versión original subtitulada, sólo por si me acaba apeteciendo verlo. Siempre son, de todos modos, animes que me hayan recomendado mucho o spin-offs de series que ya conozca y me gusten. Así, en cuanto mi amigo FJLink me habló de que estaba dándose una maratón de películas de Digimon (o eso creí entender), no pude resistirme a copiar tan brillante idea.

Portada de Digimon Tamers: Bousou Digimon Tokkyuu.
No sabía que los monstruos digitales más famosos del mundo tuviesen tantas OVAs; y es que, con esa duración tan reducida, me resulta muy difícil llamarlas películas de pleno derecho. A pesar de haber visto ya alguna de las OVAs de Digimon Adventure y 02 gracias a una cinta de vídeo que espero aún se encuentre en óptimo estado, la que hoy quisiera comentar es la segunda de la saga Tamers. Pero, antes de hablar de la OVA en sí, os pondré un poco en situación, por aquello de daros algo de conocimiento de causa o refrescaros la memoria, según el caso.

Los tres protagonistas principales junto a Impmon, quien también aparece en la OVA.
Digimon Tamers, serie que fue estrenada en 2001 y cuenta con un total de 51 episodios, es la tercera saga o generación de Digimon. En ella se nos narra la historia de Takato Matsuki (Takato Matsura en japonés), un chico que idolatra el juego de cartas de los monstruos digitales y pasa los días jugando a ello con sus amigos e incluso diseñando sus propias criaturas. Un día, Takato se encuentra con un dispositivo digital o Digivice con una curiosa característica que lo diferencia de todos los demás vistos hasta el momento en la serie: en uno de sus costados, el aparato cuenta con una ranura capaz de leer e interpretar no sólo las cartas del juego que él idolatra, sino también otro tipo de elementos relacionados con el universo Digimon; y es que, cuando por accidente el papel en el que Takato había garabateado a su Digimon original, Guilmon, pasa por el lector del aparato, el monstruo nace realmente, convirtiéndose así en el compañero del chico. Así, Takato deberá no sólo luchar contra las amenazas provenientes del mundo digital, sino, además, esconder a Guilmon para que no lo descubran. Pero, como siempre, Takato no estará solo: contará con la inestimable ayuda de Rika Nonaka (Ruki Makino) y Henry Wong (Jenrya Rii), entrenadores o, mejor dicho, domadores Digimon que, como él, tienen un Digivice propio y un Digimon acompañante.

Rika es la protagonista principal de Bousou Digimon Tokkyuu.
Podríamos decir que Digimon Tamers se basa en el concepto de la digievolución y la autentica naturaleza del mundo Digimon; frente al mundo casi idílico que se veía en Adventure y 02, en Tamers son todo parajes desolados, desiertos, desastres y fenómenos naturales que amenazan el equilibrio entre el mundo real y el digital, convirtiendo este universo en un peligro que, desde el mundo real, muchos quieren erradicar. Con la aparición estelar de Calumon, el Digimon que provoca la digievolución, y, entre otros personajes, los Dioses del mundo digital, Tamers podría definirse como una revisión más oscura e incluso profunda del mundo que conocimos en compañía de Tai, Agumon y todos los demás.

Locomon, enemigo principal de la OVA, siendo analizado por el Digivice.
Hechas las presentaciones, pasemos a lo que importa de verdad: la OVA en sí. Concretamente, ésta es la 6ª OVA de Digimon, titulada Bousou Digimon Tokkyuu (algo así como “El expreso Digimon fugitivo” en español). La historia se sitúa al final de la serie en la que se basa, cuando nuestros héroes ya están felizmente de vuelta en sus casas. Sin embargo, su trabajo aún no ha acabado: aunque aún extraoficialmente, ellos son los encargados de proteger el mundo real de las amenazas digitales que puedan aparecer, y de eso precisamente trata nuestra OVA: un Digimon con forma de tren llamado Locomon aparece de golpe en las vías del tren, corriendo salvajemente y, al parecer, sin poder frenar. En una titánica lucha por averiguar el problema de Locomon y detenerle, Rika tendrá que hacer frente, además, a un enemigo invisible que lleva tiempo atormentándola: sus propios recuerdos. Contar más sólo sería un spoiler debido a la reducida duración, así que dejaré que el resto, en puro acto de egoísmo, lo descubráis vosotros mismos.

Momentos tensos se suceden durante la lucha contra Locomon.
Llega una vez más la hora de comentar los diferentes apartados multimedia de la OVA. Sin que sirva de precedente, permitidme idolatrar la magnífica BSO de Digimon Tamers; no es que me haya fijado en ella durante el visionado de la OVA, es que la tengo aparte y es gloriosa. Sobre todo “SLASH!!” de Ohta Michihiko, canción que, por cierto, suena casi íntegra en Bousou Digimon Tokkyuu. No cuenta con un opening propio, pero sí que nos muestra una secuencia introductoria con los créditos mientras suena el opening al que ya estamos tan acostumbrados, “The Biggest Dreamer”, cantado por el siempre genial Wada Kouji. Además, como sorpresa especial, tenemos una canción exclusiva cantada por la seiyuu de Rika, donde, tras combatir sus demonios, la joven domadora recuerda a su padre con una preciosa canción que él mismo le enseñó. Melodías muy buenas, animadas e increíblemente pegadizas adornan y acompañan a una animación que, si bien no es mala, no llega a niveles superiores como pasaba en otras OVAs previas de Digimon, como en ésas que narraban la batalla contra el malvado Diaboromon. Es un estilo calcado al de la serie con, como mucho, algún efecto de iluminación más trabajado de lo normal o alguna escena más espectacular que el resto. Pero, en general, nos encontramos con un calco de la serie aunque, como he dicho, no sea algo malo. Supongo que todos vosotros recordareis que, de algún modo, podría decirse que el estilo de Tamers es más maduro que el de sus antecesores, más oscuro. Los rostros y cuerpos de los personajes están más trabajados, y los adultos tienen mucha más importancia en la historia, cosa que se nota en el dibujo. Sigue manteniendo el estilo propio de la serie, pero dotándolo de un punto de realismo que Adventure no poseía. Aunque recordemos que en sí estamos hablando de un kodomo o, apurando, shounen ligero; no podemos exigir demasiado. Bien pensado, ya hablamos previamente de otro kodomo más oscuro de lo que pudiera parecer a primera vista, así que no sé de qué me extraño. Meh, no tengo criterio, pero lo importante es reconocerlo.

"Digimon Tamers Best Hit Parade", la BSO del anime.
Permitidme hacerle una pequeña mención especial al fansub: Athena no Seinto. Si bien los subtítulos no son perfecto, han hecho un gran trabajo global, con un subtitulado muy digno y fácil de leer, con karaoke en el opening y de bastante calidad gramatical, a pesar de los ya mencionados patinazos ocasionales, alguna marca de puntuación que falta o pequeños fallos similares; eso sí, bastante reducidos. No sé si habrá más opciones que ver este subtitulado (yo sólo encontré éste, al menos), pero desde luego no dejéis de ver la OVA porque le tengáis miedo, que se deja leer bastante bien.

Banner de "Athena no Seinto". Uno de ellos, al menos.
El hecho de que dure tan poco, la viese relativamente rápido tras bajarla y encima esté subtitulada ha hecho que, quizás, no le preste la atención merecida a esta OVA. Es más, Tamers ha sido siempre la temporada que menos me ha gustado de Digimon (sólo quisiera puntualizar que “gustar menos” y “no gustar” no tienen nada que ver U^^), pero, de todos modos, y a pesar de gustarme mucho como historia en sí, Bousou Digimon Tokkyuu no me ha llenado del todo. No me malinterpretéis; es muy buena, como (casi) todo lo que sale del universo Digimon; sin embargo, de alguna manera, esperaba otra cosa. Quizás es porque es muy parecida a la serie o porque peca de los mismos errores. Por ejemplo, me dio mucha rabia que sólo luchen los tres protagonistas (y, aunque mínimamente, también Ryou Akiyama en forma de Justimon) y que al resto de los niños elegidos se les trate de mero relleno cuando finalmente consiguieron sus propios Digimons y pueden luchar. Vale que no puedan alcanzar el nivel de Takato y los demás (salvo Marineangemon, quien ya de por sí es del mismo nivel que Gallantmon y los demás), pero eso no quiere decir que sean inútiles, ¡también tienen que poder digievolucionar! (;A;) Mucha falta de amor, vaya. Con lo que mola Guardromon. Aunque el matiz trágico que destila la historia debido a los problemas de Rika le da cierto toque curioso y atractivo que hace que la OVA sea algo más que un capítulo más largo de lo normal en el que nuestros héroes luchan contra un bicharraco imponente y fuertote.

Al principio de la OVA, Growlmon apenas puede hacer frente a la embestida de Locomon.
Hablando en plata, nos encontramos ante una pieza de animación bastante controvertida. Por un lado, Digimon Tamers: Bousou Digimon Tokkyuu nos ofrece media hora más de material de ése que tanto nos gusta: acción, drama, aventura y digievoluciones. Sin embargo, por el otro, es prácticamente un “más de lo mismo”: la única novedad real es el enemigo a batir, ya que no pasa nada que podamos considerar nuevo o innovador respecto a la serie. De hecho, con esa duración tan reducida, apenas da tiempo a contar una historia real, y nos encontramos con un capítulo anexo algo más largo de lo normal y que responde una pregunta que él mismo plantea, sin atar ningún cabo suelto ni darnos nada jugoso que llevarnos a la boca en forma de novedad. A pesar de todo, en ningún momento os diría o recomendaría que no la vieseis: os aseguro que todos los fans de Digimon disfrutaréis como enanos de esta extensión de las aventuras de Takato, Guilmon y compañía. Puede que no tengan el nivel de las OVAs de Diaboromon ya que ésas ofrecían nuevos personajes y digievoluciones haciéndolas mucho más atrayentes, pero es posible que estemos poniendo el listón muy alto. No obstante, y valga la redundancia, disfrutaremos de la tercera generación de niños elegidos tanto como lo hicimos con la serie, o puede que, con la magia que emana lo retro y los recuerdos que haga aflorar en nosotros, la disfrutemos aún más de lo que disfrutamos en su día con el anime y, por qué no decirlo, con esos siempre sorprendentes “CARTA LEÍDA” que imbuían a nuestros protagonistas de nuevos y alucinantes poderes. Una pena que desapareciesen del panorama a mitad de la serie.

Ficha técnica:
Título: Digimon Tamers: Bousou
Digimon Tokkyuu (デジモンテイマーズ 暴走デジモン特)
Categoría: OVA - Animación manga
Género: Aventuras, kodomo
Año: 2002
Duración: 30 mins. aprox.
Guión: Yukio Kaizawa
Estudio: Toei Animation
País de origen: Japón 
En España: No (Fansub: Athena no Seinto)

Lo mejor:
-Toda la espectacularidad de Digimon.
-El valor sentimental que tiene volver a ver a Takato después de tanto tiempo.
-La increíble banda sonora.

Lo peor:
-No aporta nada nuevo respecto a la serie, quedando así ensombrecida en comparación a otras OVAs de Digimon.
-La historia sobre Rika; se cuenta tan por encima que parece poco más que una forma de rellenar la media hora.

Nota: 7

2012/02/01

La secuela menospreciada: Beyblade Metal Fusion

Si preguntase a mis amigos y conocidos acerca de las series que marcaron su infancia, las respuestas variarían mucho: la época y la región condicionaron mucho estos aspectos cuando éramos niños. Desde luego, las series de nuestros padres no son para nada las mismas que las nuestras (en su mayoría), e incluso los que tenemos la misma edad veíamos cosas muy diferentes de pequeños. Hay respuestas bastante comunes, como las series de Hanna-Barbera que todos hemos visto alguna vez. Ya entre los jóvenes se escuchan respuestas más modernas que, en mayor o menor grado, todos conocemos: Doraemon, Shin-chan, Los Caballeros del Zodíaco, Dragon Ball, Digimon, El Inspector Gadget, Pokémon, Oliver y Benji … (Sí, la gran mayoría de las respuestas son anime.) Hay series de mi infancia con las que muchos se identifican, y otros que ni han oído hablar de ellas, como Reena y Gaudi (Slayers en japonés), Let’s & Go (Bakusou Kyoudai) o Flint y los Viajeros del Tiempo (Flint, The Time Detective). Pero, sin lugar a dudas, una de las series más recordadas es Beyblade.


¿Recordáis a Tyson, Max y los demás?
Conocí Beyblade muy de refilón, la verdad; trataba de verla los fines de semana por la mañana en Antena 3, pero no la llegué a pillar muchas veces y no me enteré bien del argumento. Así y todo, me gustaba mucho: la ambientación (recuerdo que un montón de chavales en el patio traían su cutrebeyblade y echaban peleas en las que las peonzas casi ni se llegaban a tocar XD), el diseño de personajes y, sobre todo, las alucinantes Bestias Bit que habitaban dentro de los trompos asesinos. Probablemente, este grato recuerdo fue la razón por la que cogí Beyblade Metal Fusion con tantísimo gusto.

Logo de Beyblade Metal Fusion.
Metal Fusion no tiene mucho que ver con la serie original, lo que probablemente sea la razón por la que muchos renieguen de ella casi sin pensárselo ni darle una oportunidad. Sin embargo, yo no me paré a pensar en ello cuando comenzaron a emitirla en TeleCinco (cadena que, desde que dejó de emitir series de dibujos y anime, tengo desintonizada de mi televisor). Y, ciertamente, me lo he pasado genial con esta revisión de uno de los animes de mi infancia, tanto como disfruté en su día de Digimon Tamers y Digimon Frontier y tanto como estoy disfrutando ahora mismo de Savers/Data Squad. Podéis matarme, so escépticos, pero a mí me parece genial. Viva Gaomon, cagüenla. No he tenido una Digibitch así de grande desde Tentomon y Armadillomon.

Beyblade Metal Fusion cuenta la historia de Gingka Hagane (no os voy a mentir, no sé si es Gingka o Ginga, pero me quedo con la primera porque lleva K y las Ks molan), un joven blader (o persona que pelea con beyblades) que busca mejorar para cumplir la tarea que su padre no pudo completar y falleció tratando de realizar: utilizando el antiguo beyblade de su progenitor, Storm Pegasus, Gingka tiene el cometido de derrotar a Lightning L-Drago, un bey que, a lo largo de la historia, ha pasado por muchas manos malignas y ha acabado convirtiéndose en un instrumento de destrucción. La malvada organización de los Nebulosas Oscuras roba a L-Drago de la Aldea del Bey, lugar donde vive Gingka y escondite donde el bey había sido encerrado.

Logo japonés, para que comparéis. Esto es Metal Fight Beyblade.
Así, Gingka viaja por el país buscando rivales fuertes contra los que enfrentarse para mejorar tanto su técnica como los poderes de su Pegasus con el único propósito de que, al final, pueda llegar a derrotar a L-Drago. Durante su camino, Gingka encontrará numerosos amigos y enemigos: entre sus aliados se encuentran Kenta Yumiya, un joven e inexperto blader que admira muchísimo a Gingka; Madoka Amano, joven técnica de beyblade que, si bien no lucha, es una experta en el funcionamiento de las batallas y los beys, o Kyouya y Benkei, que comienzan como sus rivales y acaban por convertirse en dos de los mejores amigos de Gingka. Sus rivales son también muchos y variopintos: entre ellos, Tetsuya Watarigami, apodado “El Cangrejo”, un blader débil y tramposo que sólo es capaz de ganar mediante juego sucio, aunque es más una molestia que un peligro; Daidouji “Douji”, jefe de los Nebulosas Oscuras, un hombre extraño que ambiciona el poder de L-Drago; o Ryuuga, miembro estrella de los Nebulosas por ser el portador de L-Drago y quien realmente lo controla, lo que le convierte en el auténtico rival a batir. Hay muchos personajes más, pero prefiero que los descubráis vosotros mismos; creedme, no tienen desperdicio.

Los buenos: Gingka, Kenta, Madoka, Benkei y, por supuesto, Kyouya.
Si os digo que voy a hablar de un tema espinoso, deberíais saber al momento que voy a tratar de comentar el apartado visual y sonoro. Empezaré diciendo que, lamentablemente, Beyblade Metal Fusion no sólo ha perdido su nombre original al llegar a nuestro país (Metal Fight Beyblade), sino que, arrastrado por ello, también nos hemos quedado sin su opening y ending originales, los cuales he escuchado posteriormente y molan bastante. En su lugar, tenemos un ending basado totalmente en créditos en el que tenemos que dar las gracias por el mero hecho de que le hayan puesto música de fondo e imágenes sueltas bañadas en colores azules. El opening se salva un poco: es la típica sucesión intercalada de recortes del anime y del opening real, con una canción que sólo se da un aire a la original, pero que al menos está doblada al español. Aunque sea, como de costumbre, una sintonía en la que básicamente te hablan de la serie en sí, se agradece escuchar algo en cristiano en vez de en chorringlés. Y la letra no está mal.

Opening japonés:

Hablemos ahora del apartado visual, que supongo que podré comentar mejor ya que tengo los ojos menos atrofiados que el oído. Ante todo, debemos tener en cuenta que hablamos de un kodomo o anime para niños; los recursos que se utilizan para este tipo de series son, generalmente, menores (o eso tengo entendido), así que hablaré desde las limitaciones que esto conlleva. Dentro de lo que cabe, el estilo visual es muy resultón y bonito: los beyblades están genialmente diseñados en 3D durante los combates, aunando en perfecta armonía los entornos y los espíritus de los beys, representados con un dibujo normal, con el tridimensional giro de las peonzas. Además, los combates importantes son todo un espectáculo, mucho más trabajado que el resto de peleas, como viene siendo habitual en este tipo de animes. El diseño de personajes es, por su parte, llamativo y exagerado, como en la gran mayoría de kodomos (lo cual se eleva a la enésima potencia en el manga).

Opening en español:

Además, algo que me llamó bastante la atención es el matiz oscuro que toma el anime para tratarse de un kodomo. Ryuuga es un personaje malvado y despiadado, que destruye y absorbe el alma de sus rivales sin compasión alguna, sumiendo en tinieblas a todo aquél que se le enfrenta. Este estilo sombrío le da otro toque a la segunda mitad de la serie, convirtiéndola en algo más que un simple entretenimiento que un niño ve para pasar el rato. Aunque de planteamiento simple e inocente, Beyblade Metal Fusion es un anime que podría pasar perfectamente por un shounen de acción o aventuras. Desde luego, no sería lo más raro que se ha visto en las páginas de la Shounen Jump...

Las auras de poder que rezuman de los personajes son un clásico de los combates importantes.
Lo cierto es que he visto está serie muy a trompicones, pero no por falta de ganas, eso desde luego. No sé si alguna vez lo he explicado, pero las series que grabo de la televisión y yo tenemos una relación muy especial: yo voy acumulando vídeos y más vídeos que, posteriormente, recorto para dejar tan sólo los capítulos en sí. Sin embargo, no tengo ningún método para saber qué contiene cada uno de esos archivos hasta que no lo miro, y entonces, ya que estoy, lo recorto. Así, es bastante difícil avanzar tan sólo en una serie, ya que el material que consigues es, por llamarlo así, totalmente aleatorio. No me quejo; eso me permite no dejar nada de lado, pero también me hace avanzar muy lentamente. Eso, sumado a que Boing no es la reina de la velocidad en lo que respecta a dar nuevas temporadas (AÚN ESPERO LA SEGUNDA DE DINOSAUR KING, CACHO CABRONES, y si volvéis a dar la primera antes, tanto mejor), y el hecho de que mi cabezonería me impida verlas por mi cuenta y mucho menos verlas subtituladas, dan un resultado muy poco provechoso para mí. Pero soy así de hardcore.

Storm Pegasus es el auténtico héroe de este anime.
Aún con todo, siempre que pillaba un capítulo de Beyblade, me apresuraba a verlo en cuanto tenía la oportunidad, y es que la serie me ha tenido enganchado de principio a fin a pesar de las dificultades como pocas lo han conseguido (¿alguien dijo Inazuma Eleven?). El carisma de Gingka, el querer saber qué pasa después y antes (¿he comentado que he visto los capítulos DESORDENADOS?) y el hecho de querer acabarla rápido para empezar a ver la segunda parte, llamada Beyblade Metal Masters (Metal Fight Beyblade: Baku en Japón), me han arrastrado a una espiral de adicción tan solo comparable a la que generaría un bey girando a toda potencia en el fondo de una piscina.

No hay Bestias Bit pero, en su lugar, en Metal Fusion todos los beys tienen el espíritu de su respectiva constelación en su interior.
En resumidas cuentas, Beyblade Metal Fusion es un anime que sorprende gratamente para lo que podría esperarse de él en un principio. No es una obra maestra, desde luego, pero merece que se le dé una oportunidad. Dejando a un lado la poca similitud que comparte con su antecesora, Metal Fusion se presenta como un anime interesante, divertido y que entra muy bien, si me permitís el símil culinario. La versión española, además, está muy cuidada (a excepción de lo que venimos arrastrando por partir de la adaptación inglesa), no habiendo ninguno de esos temidos cambios de doblador a mitad de la serie (que recuerde LOL) que tanto y tanto nos molestan a los que buscamos productos de calidad. Puede que a veces los combates se hagan cortos, se centren demasiado en la conversación entre los beligerantes más que en la acción en sí, o que ciertos capítulos parezcan más relleno que de la trama principal, presentando personajes fuertes pero que no volverán a aparecer; pero, de cualquier modo, nos encontramos con una obra que nos hará recordar las aventuras de Tyson y compañía y, por qué no, soltar alguna lagrimilla con los momentos tensos. Todo tipo de sentimientos tienen cabida dentro del Bey Stadium y del espíritu de un blader, así que sacad el lanzador y dejad que todos ellos extiendan sus alas y vuelen alto. ¡Let it rip!


Ficha técnica:
Título: Beyblade: Metal Fusion (Metal Fight Beyblade / メタルファイト ベイブレード)
Categoría: Serie - Animación manga
Género: Aventuras/Deportivo, kodomo
Año: 2009-2010
Duración: 51 capítulos, 20 mins. por capítulo aprox.
Guión: Katsumi Hasegawa
Estudio: Tatsunoko Productions / Synergy SP / Seven
País de origen: Japón
En España: Sí


Lo mejor:
-Beyblade, totalmente renovado; un poco de aire fresco que le sienta bien a un clásico.
-Personajes chachis, graciosos y carismáticos.
-Combates más emocionantes de lo que cabría esperarse de unos trompos chocando. (XD)
-Estilo visual muy correcto.


Lo peor:
-Que te eche para atrás que ya no estén Tyson y los demás.
-A veces deja muy de lado el combate para centrarse en los que combaten en sí.
-Que no nos hayan llegado los openings y endings, sobre todo éste último: a mí es que los créditos metidos así de golpe y sin vaselina me ponen malito.


Nota: 7,5

2011/06/01

Entrechoque de hierro: Peacemaker Kurogane


  Muchos son los animes que nos ofrecen duelos de espadas a cascoporro. Tenemos desde shonens tan conocidos como Bleach hasta joyitas del calibre de Samurai X (Rurouni Kenshin), pasando por obras que conozco pero aún no he "degustado", como Ronin Warriors o Afro Samurai. Sin embargo, a mi parecer, Peacemaker Kurogane (o solamente Peacemaker) nos ofrece a los espectadores algo más que peleas, peleas y peleas.

A vuestra derecha, el logo del anime. A vuestra izquierda, Tetsunosuke Ichimura.
  Tetsunosuke Ichimura, junto a su hermano mayor, Tatsunosuke, se encuentran un día huérfanos porque los Choshu, una organización de samuráis de principios del siglo XIX, los han asesinado enfrente de sus ojos. Tetsu, ávido de venganza contra los asesinos de sus padres, decide entrar en los Shinsengumi, un grupo de "policías" no-oficiales especializados en el arte de la esgrima, para conseguir fuerza y ser capaz de derrotar a aquellos que le arrebataron a sus padres. Sin embargo, debido a su corta edad, Tetsu sólo consigue entrar como sirviente, mientras que Tatsu acaba siendo contable. Los Shinsengumi son demonios de la espada, asesinos despiadados cuando llega el momento, pero son los únicos que pueden ayudar a Tetsu para que pueda mejorar. Nuestro protagonista deberá entonces decidir, con la ayuda y consejo de su hermano y sus nuevos compañeros del Shinsengumi, si quiere convertirse en un demonio... o en un pacificador.
Peacemaker Kurogane está basado en el manga homónimo de Nanae Chrono. En estas páginas, vemos a Tatsu (izquierda) y a Saya, una chica que dará "mucho que hablar" :P
 Bien, vayamos al análisis que es lo que interesa, por lo menos a mí x)
 Peacemaker Kurogane sorprende en muchos sentidos. Tiene una calidad gráfica impecable y muy cuidada: preciosos colores (aunque suene raro lol), gran dibujo e interesante uso de las sombras son sólo algunos de sus fuertes; la música es muy buena, aunque muchas escenas no tienen ni un sonido de fondo, para el dramatismo, supongo; y posee un gran argumento, aunque he de decir que algunas partes son algo confusas, y el capítulo 17 nos dejará con sabor de "¿qué coño acaba de pasar aquí?". El doblaje, además, me ha gustado, aunque hay un par de personajes que tienen voces que, si bien les pegan, parece que el doblador no tenga mucha experiencia, y suenan algo raras. Bueno, algo tenía fallar, no todo es perfecto.
Por mucho que me moleste, he de admitir que con estos personajes, y sobre todo, con imágenes como ésta, no me extrañaría que la gente sacase yaoi de Peacemaker a saco.
 Pasemos a los defectos, ya que no hay nada perfecto. Además de los ya mencionados, Peacemaker flaquea a la hora de captar adeptos, vamos, al principio. Personalmente, los primeros capítulos se me hicieron muy pesados, y cuando vi los primeros 5 (siempre bajo de 5 en 5 los capis hasta que paso del 10. A partir de ahí, los bajo de 10 en 10. Manías mías.) me dió mucho palo bajar los 5 siguientes, aunque, al ver que se ponía algo mejor, ver el resto no me pareció tan mal plan. Sin embargo, hasta mi tercera ronda, no se puso realmente interesante, si bien es necesario verlos para coscarse de lo que venga después. Os lo comento porque ya me sé de más de uno que tiraría directamente al 15 sin verse los anteriores para ir a lo chachi directamente... Además, consta de pocas escenas de acción real, si bien cuando aparecen sorprenden. Aunque no esperéis encontraros nada realmente "cool" hasta bien avanzada la serie...
Os dejo el opening, que es chachi piruletilla.
Resumiendo en pocas palabras, Peacemaker es un anime atípico pero muy interesante. Encontramos la evolución de un chico sediento de sangre en un entorno de violencia, mientras admiramos sus maravillosos dibujos, tratamos de entender el intrincado argumento y disfrutamos de lo que, hablando en plata, es un anime que no dejará indiferente a nadie... si se le da una oportunidad.
Mirad, ¡el malo! D:

Ficha técnica (llevaba ya tiempo queriendo ponerlas):
Categoría: Anime
Título: Peacemaker Kurogane (también conocida sólo como Peacemaker)
Género: Shonen, samuráis, drama, histórica
Capítulos: 24
Distribuidora de los DVDs (para los interesados): Selecta Visión

Lo mejor:
-Historia interesante.
-Buen dibujo, sonido y animación. Un lujazo para los sentidos.
-Molan los toques de humor.

Lo peor:
-Difícil de tragar al principio; es necesario esperar bastante hasta que se pone interesante.
-Mola, pero no engancha demasiado.

Nota: 8

2011/05/24

Obra Mecha-estra: Tengen Toppa Gurren-Lagann

Buenos días damas y damos :3 Hoy os traigo un intento de maravilloso análisis de la (probablemente) serie más épica que haya podido ver en mi vida y (probablemente) que podáis ver jamás. Así es, se trata de Tengen Toppa Gurren-Lagann.
El logo de la serie
Nos situamos en el planeta Tierra de dentro de unos cuantos siglos, por lo menos. La gente ahora vive en aldeas subterráneas porque no se puede vivir en la superfície y en general desconocen la existencia de esta, pero a causa de esto los terremotos azotan constantemente sus hogares.
Simon es un niño que vive en una de estas aldeas, en concreto la aldea Jiiha. Su trabajo es excavar túneles para ampliarla, y todo hay que decirlo, es muy bueno en su trabajo. Un día excavando encuentra un pequeño taladro que brilla (posteriormente llamado Core Drill) y una especie de mecha pequeño, con forma de cara con patas. Al regresar se encuentra con Kamina, (KAMINAAAAAAA!!) el cual le convence para intentar subir hacia la superfície con ayuda de los topocerdos, curiosos animales que habitan la aldea con ellos.
Yujuuuuu!! Topocerdoos!
Pero en su camino hacia la libertad, sucede uno de los temidos terremotos, aquellos que se llevaron a los padres de Simon, y el techo de la aldea se derrumba. Pero junto al techo cae un Gunmen, mechas como el que encontró Simon excavando, pero 5 veces más grandes y malvados. Y además aparece Yoko, que ha venido persiguiendo al Gunmen desde la superfície para acabar con él. Pero ella sola no puede con el Gunmen (ni con la ayuda de Kamina tampoco), así que Simon acaba usando el Gunmen que encontró excavando para derrotarle y subir los tres a la superfície. Y ahí comienza su épica aventura por la liberación de la Tierra, para que la humanidad pueda dejar de vivir en subterráneos.
ORE WA DARE DA TO OMOTTE YARU!!
La historia ya de por sí es emocionante y te mantendrá atento y con ganas de saber más hasta el final, pero también cabe destacar el toque de humor de la serie, bien combinado con una trama bastante dramática (y épica).
Los personajes son de lo más variado, aunque todos tienen en común su espíritu luchador. Simon es un niño modesto, que no destaca demasiado al principio pero tiene una gran fuerza interior y eso le llevará luchar hasta el final. Apoyado, por supuesto, por su aniki (= "hermano") Kamina, el tío más épico que puedas encontrarte jamás. Con su gran espíritu de libertad y su capacidad para hacer de líder y meterse en líos ayudará mucho a Simon en su objetivo. Yoko es puramente la tía fanservice de la serie. Ah, y es maja. Nia, una chica que encuentran encerrada en un cofre, muy sincera y directa, será la mano derecha de Simon y se convertirá en otro de sus motivos para salvar al mundo. Y Boota, un topocerdo muy valiente que acompañará y ayudará a Simon en toda su aventura.
Yoko Tetona Ritona
En cuanto a la música, la serie también dispone de una buena banda sonora. Creo que esta es la canción más conocida con diferencia:
ROW ROW FIGHT THE POWAH
'Libera me' from hell. Una extraña mezcla entre rap y ópera. No queda mal, aunque en mi opinión hay partes del rap que dejan que desear. Quizás porque en general no me gusta el género.
También el opening (tanto el primero como el segundo, que en realidad vienen a ser la misma canción, Sora Iro Days de Nakagawa Shouko) es pegadizo y mola.
Ambos openings en una misma canción! 2x1!!
Para acabar debo decir que hay 2 películas, trabajos adicionales y una OVA, de todo lo cual sólo me he visto los Parallel Works. Son una paranoia increíble y creo que se habían fumado algo antes de hacer tal cosa LOL. Pero si queréis verlos tampoco está mal. Son como pequeños videos musicales. Las películas, según me han dicho, son todavía más épicas que la serie (what, eso es posible??). Y la OVA es como un capítulo más pero más corto, está bien.
Lo mejor:
- Kamina.
- Genial argumento, incluido el giro "inesperado" que da a mitad de la serie.
- Te mantendrá hasta el final enganchado.
- Buena música y buen dibujo.
- MUY épica. Incluso cada personaje lo es a su manera.
- Y Kamina. Oh, wait...
Lo peor:
- El episodio 16, concretamente.
- Te quedas con ganas de más más más.
- Riesgo de muerte a causa de tanto epiquismo junto. (?)
Nota: 10
Quizás me he extendido mucho, pero creo que lo merece. Y si aún no la has visto, ¿a qué estás esperando?