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2012/02/19

¡Card Slash!: Digimon Tamers – Bousou Digimon Tokkyuu

(Quisiera dedicar esta entrada a @Kvothe17 y @BryceWithingale, dos lectores fieles. ¡Muchas gracias! :D)

No es necesario decir que ver anime subtitulado me crispa los nervios. Ya lo he comentado muchas veces (aunque no me lea nadie lolU), y es que tener que andar leyendo lo que dicen los personajes me distrae de la acción y me suelo perder los momentos más tensos o emocionantes. Sin embargo, y sin que sirva de precedente, me gusta tener siempre algo de anime en versión original subtitulada, sólo por si me acaba apeteciendo verlo. Siempre son, de todos modos, animes que me hayan recomendado mucho o spin-offs de series que ya conozca y me gusten. Así, en cuanto mi amigo FJLink me habló de que estaba dándose una maratón de películas de Digimon (o eso creí entender), no pude resistirme a copiar tan brillante idea.

Portada de Digimon Tamers: Bousou Digimon Tokkyuu.
No sabía que los monstruos digitales más famosos del mundo tuviesen tantas OVAs; y es que, con esa duración tan reducida, me resulta muy difícil llamarlas películas de pleno derecho. A pesar de haber visto ya alguna de las OVAs de Digimon Adventure y 02 gracias a una cinta de vídeo que espero aún se encuentre en óptimo estado, la que hoy quisiera comentar es la segunda de la saga Tamers. Pero, antes de hablar de la OVA en sí, os pondré un poco en situación, por aquello de daros algo de conocimiento de causa o refrescaros la memoria, según el caso.

Los tres protagonistas principales junto a Impmon, quien también aparece en la OVA.
Digimon Tamers, serie que fue estrenada en 2001 y cuenta con un total de 51 episodios, es la tercera saga o generación de Digimon. En ella se nos narra la historia de Takato Matsuki (Takato Matsura en japonés), un chico que idolatra el juego de cartas de los monstruos digitales y pasa los días jugando a ello con sus amigos e incluso diseñando sus propias criaturas. Un día, Takato se encuentra con un dispositivo digital o Digivice con una curiosa característica que lo diferencia de todos los demás vistos hasta el momento en la serie: en uno de sus costados, el aparato cuenta con una ranura capaz de leer e interpretar no sólo las cartas del juego que él idolatra, sino también otro tipo de elementos relacionados con el universo Digimon; y es que, cuando por accidente el papel en el que Takato había garabateado a su Digimon original, Guilmon, pasa por el lector del aparato, el monstruo nace realmente, convirtiéndose así en el compañero del chico. Así, Takato deberá no sólo luchar contra las amenazas provenientes del mundo digital, sino, además, esconder a Guilmon para que no lo descubran. Pero, como siempre, Takato no estará solo: contará con la inestimable ayuda de Rika Nonaka (Ruki Makino) y Henry Wong (Jenrya Rii), entrenadores o, mejor dicho, domadores Digimon que, como él, tienen un Digivice propio y un Digimon acompañante.

Rika es la protagonista principal de Bousou Digimon Tokkyuu.
Podríamos decir que Digimon Tamers se basa en el concepto de la digievolución y la autentica naturaleza del mundo Digimon; frente al mundo casi idílico que se veía en Adventure y 02, en Tamers son todo parajes desolados, desiertos, desastres y fenómenos naturales que amenazan el equilibrio entre el mundo real y el digital, convirtiendo este universo en un peligro que, desde el mundo real, muchos quieren erradicar. Con la aparición estelar de Calumon, el Digimon que provoca la digievolución, y, entre otros personajes, los Dioses del mundo digital, Tamers podría definirse como una revisión más oscura e incluso profunda del mundo que conocimos en compañía de Tai, Agumon y todos los demás.

Locomon, enemigo principal de la OVA, siendo analizado por el Digivice.
Hechas las presentaciones, pasemos a lo que importa de verdad: la OVA en sí. Concretamente, ésta es la 6ª OVA de Digimon, titulada Bousou Digimon Tokkyuu (algo así como “El expreso Digimon fugitivo” en español). La historia se sitúa al final de la serie en la que se basa, cuando nuestros héroes ya están felizmente de vuelta en sus casas. Sin embargo, su trabajo aún no ha acabado: aunque aún extraoficialmente, ellos son los encargados de proteger el mundo real de las amenazas digitales que puedan aparecer, y de eso precisamente trata nuestra OVA: un Digimon con forma de tren llamado Locomon aparece de golpe en las vías del tren, corriendo salvajemente y, al parecer, sin poder frenar. En una titánica lucha por averiguar el problema de Locomon y detenerle, Rika tendrá que hacer frente, además, a un enemigo invisible que lleva tiempo atormentándola: sus propios recuerdos. Contar más sólo sería un spoiler debido a la reducida duración, así que dejaré que el resto, en puro acto de egoísmo, lo descubráis vosotros mismos.

Momentos tensos se suceden durante la lucha contra Locomon.
Llega una vez más la hora de comentar los diferentes apartados multimedia de la OVA. Sin que sirva de precedente, permitidme idolatrar la magnífica BSO de Digimon Tamers; no es que me haya fijado en ella durante el visionado de la OVA, es que la tengo aparte y es gloriosa. Sobre todo “SLASH!!” de Ohta Michihiko, canción que, por cierto, suena casi íntegra en Bousou Digimon Tokkyuu. No cuenta con un opening propio, pero sí que nos muestra una secuencia introductoria con los créditos mientras suena el opening al que ya estamos tan acostumbrados, “The Biggest Dreamer”, cantado por el siempre genial Wada Kouji. Además, como sorpresa especial, tenemos una canción exclusiva cantada por la seiyuu de Rika, donde, tras combatir sus demonios, la joven domadora recuerda a su padre con una preciosa canción que él mismo le enseñó. Melodías muy buenas, animadas e increíblemente pegadizas adornan y acompañan a una animación que, si bien no es mala, no llega a niveles superiores como pasaba en otras OVAs previas de Digimon, como en ésas que narraban la batalla contra el malvado Diaboromon. Es un estilo calcado al de la serie con, como mucho, algún efecto de iluminación más trabajado de lo normal o alguna escena más espectacular que el resto. Pero, en general, nos encontramos con un calco de la serie aunque, como he dicho, no sea algo malo. Supongo que todos vosotros recordareis que, de algún modo, podría decirse que el estilo de Tamers es más maduro que el de sus antecesores, más oscuro. Los rostros y cuerpos de los personajes están más trabajados, y los adultos tienen mucha más importancia en la historia, cosa que se nota en el dibujo. Sigue manteniendo el estilo propio de la serie, pero dotándolo de un punto de realismo que Adventure no poseía. Aunque recordemos que en sí estamos hablando de un kodomo o, apurando, shounen ligero; no podemos exigir demasiado. Bien pensado, ya hablamos previamente de otro kodomo más oscuro de lo que pudiera parecer a primera vista, así que no sé de qué me extraño. Meh, no tengo criterio, pero lo importante es reconocerlo.

"Digimon Tamers Best Hit Parade", la BSO del anime.
Permitidme hacerle una pequeña mención especial al fansub: Athena no Seinto. Si bien los subtítulos no son perfecto, han hecho un gran trabajo global, con un subtitulado muy digno y fácil de leer, con karaoke en el opening y de bastante calidad gramatical, a pesar de los ya mencionados patinazos ocasionales, alguna marca de puntuación que falta o pequeños fallos similares; eso sí, bastante reducidos. No sé si habrá más opciones que ver este subtitulado (yo sólo encontré éste, al menos), pero desde luego no dejéis de ver la OVA porque le tengáis miedo, que se deja leer bastante bien.

Banner de "Athena no Seinto". Uno de ellos, al menos.
El hecho de que dure tan poco, la viese relativamente rápido tras bajarla y encima esté subtitulada ha hecho que, quizás, no le preste la atención merecida a esta OVA. Es más, Tamers ha sido siempre la temporada que menos me ha gustado de Digimon (sólo quisiera puntualizar que “gustar menos” y “no gustar” no tienen nada que ver U^^), pero, de todos modos, y a pesar de gustarme mucho como historia en sí, Bousou Digimon Tokkyuu no me ha llenado del todo. No me malinterpretéis; es muy buena, como (casi) todo lo que sale del universo Digimon; sin embargo, de alguna manera, esperaba otra cosa. Quizás es porque es muy parecida a la serie o porque peca de los mismos errores. Por ejemplo, me dio mucha rabia que sólo luchen los tres protagonistas (y, aunque mínimamente, también Ryou Akiyama en forma de Justimon) y que al resto de los niños elegidos se les trate de mero relleno cuando finalmente consiguieron sus propios Digimons y pueden luchar. Vale que no puedan alcanzar el nivel de Takato y los demás (salvo Marineangemon, quien ya de por sí es del mismo nivel que Gallantmon y los demás), pero eso no quiere decir que sean inútiles, ¡también tienen que poder digievolucionar! (;A;) Mucha falta de amor, vaya. Con lo que mola Guardromon. Aunque el matiz trágico que destila la historia debido a los problemas de Rika le da cierto toque curioso y atractivo que hace que la OVA sea algo más que un capítulo más largo de lo normal en el que nuestros héroes luchan contra un bicharraco imponente y fuertote.

Al principio de la OVA, Growlmon apenas puede hacer frente a la embestida de Locomon.
Hablando en plata, nos encontramos ante una pieza de animación bastante controvertida. Por un lado, Digimon Tamers: Bousou Digimon Tokkyuu nos ofrece media hora más de material de ése que tanto nos gusta: acción, drama, aventura y digievoluciones. Sin embargo, por el otro, es prácticamente un “más de lo mismo”: la única novedad real es el enemigo a batir, ya que no pasa nada que podamos considerar nuevo o innovador respecto a la serie. De hecho, con esa duración tan reducida, apenas da tiempo a contar una historia real, y nos encontramos con un capítulo anexo algo más largo de lo normal y que responde una pregunta que él mismo plantea, sin atar ningún cabo suelto ni darnos nada jugoso que llevarnos a la boca en forma de novedad. A pesar de todo, en ningún momento os diría o recomendaría que no la vieseis: os aseguro que todos los fans de Digimon disfrutaréis como enanos de esta extensión de las aventuras de Takato, Guilmon y compañía. Puede que no tengan el nivel de las OVAs de Diaboromon ya que ésas ofrecían nuevos personajes y digievoluciones haciéndolas mucho más atrayentes, pero es posible que estemos poniendo el listón muy alto. No obstante, y valga la redundancia, disfrutaremos de la tercera generación de niños elegidos tanto como lo hicimos con la serie, o puede que, con la magia que emana lo retro y los recuerdos que haga aflorar en nosotros, la disfrutemos aún más de lo que disfrutamos en su día con el anime y, por qué no decirlo, con esos siempre sorprendentes “CARTA LEÍDA” que imbuían a nuestros protagonistas de nuevos y alucinantes poderes. Una pena que desapareciesen del panorama a mitad de la serie.

Ficha técnica:
Título: Digimon Tamers: Bousou
Digimon Tokkyuu (デジモンテイマーズ 暴走デジモン特急)
Categoría: OVA - Animación manga
Género: Aventuras, kodomo
Año: 2002
Duración: 30 mins. aprox.
Guión: Yukio Kaizawa
Estudio: Toei Animation
País de origen: Japón 
En España: No (Fansub: Athena no Seinto)

Lo mejor:
-Toda la espectacularidad de Digimon.
-El valor sentimental que tiene volver a ver a Takato después de tanto tiempo.
-La increíble banda sonora.

Lo peor:
-No aporta nada nuevo respecto a la serie, quedando así ensombrecida en comparación a otras OVAs de Digimon.
-La historia sobre Rika; se cuenta tan por encima que parece poco más que una forma de rellenar la media hora.

Nota: 7

2011/04/24

¡Triple análisis!: Supergol + Desafío Europeo + La Revancha

Hola una vez más, mis pequeños mangurrianes. Hoy, por recomendación de mi amiga Alegría (kisacullen en Twitter) vengo a daros mi opinión sobre unas cuantas obras futbolísticas. Empezaré con Supergol  para acabar con nada menos que dos películas de Campeones u Oliver y Benji: Desafío Europeo y La Revancha. Sin más dilación, ¡comencemos!

Supergol (Ganbare! Kickers) es un anime de fútbol, ya bastante antiguo (1986) y que, según kisacullen, fue emitido en La 2, así que quizás alguno lo recordéis. Sin embargo, la han doblado de nuevo, conservando los nombres originales, y debo decir que me encanta. Después de eso, cuando supe que a Kakeru lo
llamaban antes Rafa, por poco me da algo ._. (Contradictoriamente, en Inazuma Eleven me molan más los nombres ingleses XD)

Los Kickeros de Kitahara.
Para los que no la conozcáis, Supergol es una obra producida por Studio Pierrot, compañía que, entre otras, ha producido Bleach. Para que os hagáis una idea. Trata sobre un equipo de fútbol nefasto llamado los Kickers de Kitahara. Un día, tras perder un partido de manera humillante, por 20 goles a 0, aproximadamente, el equipo se encuentra con Kakeru, un chico que se acaba de mudar y busca un equipo de fútbol donde jugar. ¿Hasta ahora, no os recuerda a Campeones?

Kakeru, nuestro prota, siendo golpeado en la jeta por un balón. ¡Ugh, sangre! D:
Sin embargo, hay algo que me encanta de esta serie, y es, a la vez, la mayor diferencia que presenta respecto a nuestros amigos Oliver y Benji: la imprevisibilidad y el espíritu de superación. En Campeones, en cuanto llega Oliver, el New Team empieza a ganar absolutamente todo. En Supergol, sin embargo, nunca sabes cómo acabará el partido, ya que por mucho que tengan un jugador estrella, siguen siendo unos perdedores. Pero, indiferentemente de cuánto pierdan, los Kickers no se rinden, y siguen mejorando en una fantástica historia que entrelaza amistad, deporte, algo de amor e incluso tetas. Y todos adoramos las tetas. ¡Vivan las tetas! Aunque sean tetas de primaria. Pero son tetas, qué demonios.

Como buen spokon que es, aquí podremos ver también movimientos imposibles que le dan más emoción a los partidos.
Por mucho que sus dientes sean raros y la animación antigua, las escenas están muy bien hechas, dejando ver algunos tiros muy espectaculares. El Nanjo (un equipo de fútbol rival) se pasa un pelín de "inazumoso", pero se lo perdono porque el resto mola teta. ¡Vivan las tetas! Con una banda sonora muy animada, 24 capítulos que nos mantendrán enganchados, un doblaje muy bueno (la voces de Masaru y Taichi me encantan lol) y un "¡Esta vez, vamos a marcar!" al final de cada episodio, Supergol es un anime muy recomendable, que, si bien no revolucionó el género, nos ofrece horas de diversión más que asegurada.
Lo mejor:
-Lo que inspira: superación, no darse por vencido, compañerismo, la utilidad de cada uno...
-Lo espectacular de algunas escenas.
-La imprevisibilidad.
Lo peor:
-Argumento muy típico de los spokon: llega un chaval nuevo y ale, a mejorar el equipo hasta hacerse tope de chachi.
Nota: 8

¡Siguiente análisis! Le toca el turno a Desafío Europeo y La Revancha, films basados en nuestros ídolos deportivos de la infancia, Oliver y Benji.
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Campeones: Desafío Europeo (Captain Tsubasa: Europe Daikessen) y Campeones: La Revancha (Captain Tsubasa: Ayaushi! Zen Nihon Jr.) son un par de películas que cuentan cómo la selección juvenil de Japón debe enfrentarse, en un partido amistoso, a un fortísimo equipo de All-stars europeos. Quizás es porque lo doblaron tiempo después del anime en sí, no lo sé, pero una de las cosas que menos me ha gustado de los largos es que el doblaje no tiene nada que ver ni con Campeones ni con Campeones hacia el mundial (Captain Tsubasa: Road to 2002). Oliver y sus compañeros tienen una voz más que extraña, lo cual me estuvo pinchando durante todo el rato. Como ya dije en el post sobre la película de Detective Conan, ¡ésos no son mis Oliver y Benji, cojona!
Uniformes en Desafío Europeo.
Creo que no hace falta que os cuente de qué va Oliver y Benji, ¿verdad? Pero bueno, me gusta rellenar. El argumento es bastante parecido al de Supergol, sólo que Oliver se convierte en la llave para que el New Team se convierta en la crème de la crème en lo que es el fútbol: ganan todo, sin esfuerzo alguno, y sólo hay 2 o 3 rivales interesantes. Vamos, que el Oliver sólo ya se lo monta de puta madre.
Karl-Heinz Schneider, capitán del Europa y estrella del equipo, en La Revancha.
Lo que me ha llamado la atención de la película es que en algunos aspectos se conserva mucho el espíritu de la serie, mientras en que otros desaparece sin más. ¿Recordáis ese excesivo y excesivamente comentado uso de "La Chilena"? Tranquilos, éso no se pierde. Pero, ¿y esas pelotas que se deformaban hasta quedar planas? ¿Esos tiros que se atascaban en la red de la portería, que la deformaban y hasta la rompían (Mark Lenders creo que llegaba a joder la pared de detrás)? Todo eso se ha ido. No está. Caput, de un plumazo. Y se echan de menos. Mucho. Por lo demás, las películas están genial, pero es que esas faltas tocan mucho. Oh, y no hay tetas. Vaya chasco.
No es la mejor imagen del mundo, pero se puede ver el uniforme de Japón en La Revancha. Por enseñar algo.
Si bien pasaremos unos entretenidos 100 minutos viendo ambas películas (40 y 60 minutos, respectivamente) no cambiarán nuestra percepción de la serie, y no es más que una extensión de lo que todos conocemos y tan manido está. Pero los fans la disfrutarán como la serie original, y se emocionarán con las increíbles y casi sobrehumanas jugadas que verán. Por cierto, el campo es normal. Tardan poquito en llegar de portería a portería. De aquí los monologuistas no pueden sacar material. Se siente.
Lo mejor:
-Schneider es la ostia. El mejor personaje sin duda. Al menos, como no se le había visto antes, no se echa en falta su voz original.
-Tan bueno como la serie...
Lo peor:
-...así que podemos estar hartos de ello.
-Se han eliminado los efectos del balón y demás. Todos los balones entran en la portería con la suavidad de una bailarina.
Nota de ambas: 7

2011/01/12

Oppai-peya - Golden Boy


Todo el mundo tiene una afición. Algunos iluminados tienen el don de descubrir sus hobbies ya desde muy jovencitos y los explotan al máximo desde el principio; otros, por el contrario, tardamos años en descubrir qué es lo que realmente nos gusta. Nunca sabes qué es lo que te depara el futuro, cómo cambiaréis tú y tus gustos, pero, en mi opinión, tampoco es un tema del que preocuparse. Hay que disfrutar y vivir cada afición como si fuese la primera y la última, y llevarse buenos recuerdos de ella. Eso es, para mí, disfrutar el momento.

Póster promocional de Golden Boy. Ya se ve por dónde van los tiros.
A día de hoy, yo me considero lo que muchos denominarían “friki”, aunque los que son como yo prefieren el término “otaku”. Llevo viendo anime toda la vida, pero, sinceramente, nunca había interiorizado el concepto de anime hasta que no vi Dragon Ball Z por enésima vez, ya algo más mayorcito. Por alguna razón que ahora mismo no recuerdo, me dio por investigar acerca del tema. Descubrí que, ¡oh, qué curioso!, estaba basado en un cómic japonés. “Interesante”, pensé. Pero ahí se quedó todo. Aunque, por lo menos, ya sabía de qué leches iba el tema y las palabras “anime” y “manga” no me sonaban a chino, sino a japonés. (Éste es oficialmente el primer chiste malo de mi blog. Bienvenidos a Soul Swallow.)

Primer plano de Kintarou Oe, nuestro protagonista, en uno de sus momentos de lucidez y normalidad...
Cuando realmente comencé a interesarme por el mundillo fue cuando en el canal de televisión español Cuatro comenzaron a emitir Naruto, aunque suene mucho a cliché. De nuevo, comprobé que procedía de un cómic japonés, y me dio por sumergirme más en el tema y ver de qué trataba todo aquello. Poco a poco, paso a paso, fui descubriendo más y más cosas acerca del manganime. Sin embargo, no me consideré otaku de verdad hasta que, por fin, superé mi escepticismo y comencé a ver anime por mi cuenta en vez de limitarme a buscarlo desesperadamente en la televisión.

...que, como pronto veremos, ni son abundantes ni duran demasiado.
Mi viejo amigo Costa fue quien me obligó a dejar de hacer el imbécil y ponerme a hacer el otaku en serio. Siguiendo sus recomendaciones, y tirando de streaming online, vi y disfruté como un enano de Death Note (en perfecto castellano, por supuesto). Tantísimo me gusto la experiencia que, aún a día de hoy, es uno de los animes que recuerdo con más cariño; entre otras cosas, porque fue el primero que vi de cabo a rabo por Internet, metiéndome entre pecho y espalda varios capítulos al día. Sin embargo, hay otro anime que guardo en un sitio muy especial dentro de mi memoria: el primer anime que vi por iniciativa propia. Mi primera apuesta, mi primer paso hacia una nueva parte de mí. Mi primer éxito. Golden Boy.

No estamos ante un anime que nos cuenta las desgracias que le pasan a un joven trabajador: algunas veces, aunque no sea abundante, también disfrutaremos viendo cómo la suerte le sonríe.
"Kintarou Oe, de 25 años, (¡APRENDOAPRENDOAPRENDO!) ha abandonado la Universidad de Derecho de Tokio (¡APRENDOAPRENDOAPRENDO!), pero sólo porque ha aprendido todo lo que la universidad le podía ofrecer (¡APRENDOAPRENDOAPRENDO!). Desde entonces, vuela de trabajar en trabajo con el objetivo de aprender en la escuela de la vida (¡APRENDOAPRENDOAPRENDO!). Recorre todo Japón en su fiel Mikasuki. No lo olvidéis (¡APRENDOAPRENDOAPRENDO!), en un día no muy lejano, este joven normal y corriente salvará a Japón... y al mundo entero."

Kintarou Oe es un curioso personaje casi esperpéntico al que se acaba cogiendo cariño aunque sea difícil identificarse con él.
Con esta premisa (bastante chocante, por cierto) se presenta al público este anime tan curioso llamado Golden Boy. Como ya supondréis, el protagonista es Kintarou Oe, un alumno brillante que terminó su carrera universitaria antes de tiempo y, aburrido de ello, se fue a ver mundo y a aprender por su cuenta sin siquiera graduarse. En este anime de 6 OVAs de duración, Kintarou viajará por todo Japón, encontrándose sumergido en atípicas situaciones, trabajando en multitud de lugares y, por supuesto, conociendo a espectaculares mujeres por el camino. Kintarou es muy inteligente, dedicado y trabajador, pero reconozcámoslo: es torpe, tiene un sexto sentido para meterse en líos y no sabe controlar sus revoltosas hormonas. Sus jefes tan pronto se enfadan con él como lo felicitan por su gran trabajo, y cabe destacar que sus jefes suelen ser esas féminas tan explosivas de las que os hablaba, lo cual vuelve loco al pobre Kintarou en más de un sentido.

El 50% del carisma de Golden Boy radica en las caras de Kintarou.
Golden Boy es una serie corta que puede verse en una tarde (o una mañana, en mi caso). Sin embargo, a pesar de su reducida duración, engancha, ya que rebosa humor por todos los poros y las reacciones de Kintarou hacen reír más de una vez. Los personajes cambian en cada capítulo, así que cada uno es una historia independiente y totalmente ajena al resto: el único factor común es el gusto de Oe por los retretes de las mujeres con las que se encuentra (xD). Aunque data del 96, Golden Boy se mantiene fresca y actual gracias a sus situaciones absurdas y en muchos casos subidas de tono, que le confieren un encanto atemporal.

Los momentos subidos de tono no sólo se limitan a planos como éstos.
Un factor ya menos atemporal es el multimedia, ése que tan y tan mal se me da comentar. De todos modos, es imposible no apreciar al ver Golden Boy que no se trata de una serie precisamente moderna: las animaciones lucen antiguas y, desde luego, no son tan resultonas como las que estamos acostumbrados a ver hoy en día ni de lejos; pero, a pesar de todo, los detalles están muy cuidados y se nota un esfuerzo especial en definir las demencialmente graciosas expresiones de Kintarou en cualquier tipo de situación o, por qué no decirlo, las diabólicas curvas de los cuerpos de las mujeres con las que nuestro protagonista se encuentra. Además, hay ciertas escenas que quizás no deberían ver vuestros hermanos pequeños. …A menos que queráis instruirles en el delicioso mundo de la perversión ya desde jovencitos, por supuesto.

El manga es "algo" más explícita que el anime.
Como suele ocurrirme, y más cuando era un inepto pipiolín recién estrenado en esto de ver anime, no me fijé demasiado en la banda sonora de la serie. Sin embargo, queriendo rememorar algunas de las sensaciones que Golden Boy produjo en mí, me dirigí a YouTube y busqué algunas de las melodías de la banda sonora. Y he de decir que, aunque no es asombrosa, sí que es muy agradable y combina muy bien con diferentes momentos del anime. Mención especial al opening, que nos hace creer que estamos ante un anime serio cuando lo más serio que nos vamos a encontrar es la dedicación con la que Kintarou monta en su Mikasuki (xD). Por cierto, mención especial al doblaje, que me encantó; especialmente la expresividad de la voz de Kintarou, que se adapta perfectamente a las diferentes situaciones que el pobre tiene que afrontar.

Opening de Golden Boy.

Golden Boy tiene la curiosa cualidad de la ambigüedad: su punto fuerte es, al mismo tiempo, su debilidad. Por un lado, como ya he dicho, la serie cuenta con un total de 6 OVAs que pueden verse tranquilamente una detrás de la otra en un solo día. Sin embargo, y aunque está claro que no es fácil inventar argumentos como los de la serie y que probablemente se vería muy forzada de ser más extensa, nos quedamos con muchas ganas de más (aunque el manga original consta de diez tomos, así que algo más de chicha sí que se le podría sacar). Kintarou es un obseso adorable del que uno nunca se cansa, y muchos daríamos lo que fuera por más momentos épicos como los que nos ofrecen los seis capítulos de los que consta Golden Boy.

Ending de Golden Boy.

Como final y opinión personal, diré que nos encontramos ante una serie excelente que, gracias a su brevedad, se puede ver de nuevo en cualquier momento y que deja un genial sabor de boca, sobre todo el final de los capítulos por razones que no voy a desvelar. Quizás influya en mi juicio, pero al ser el primer anime que vi descargado de Internet, le tengo un cariño especial. En conclusión, Golden Boy es un anime que, mientras os dure, al menos, os hará pasarlo como a críos y que, desde luego, merece la pena ver una vez en la vida. Las mejores esencias vienen en frascos pequeños, que se suele decir.

Ficha técnica:
Título: Golden Boy
 (ゴールデンボーイ)
Categoría: OVA - Animación manga
Género: Comedia, ecchi
Año: 1995
Duración: 25-30 mins. aprox. por capítulo
Guión: Hiroyuki Kitakubo
Estudio: Production I.G
País de origen: Japón 
En España: Sí

Lo mejor:
-Kintarou le da un toque de picardía (y perversión) a la serie que le viene muy, muy bien.
-El toque ecchi gustará a muchos.
-Un doblaje genial.

Lo peor:
-Quizás algunas escenas sean muy explícitas.
-Da la impresión de ser demasiado corta y nos deja con ganas de más. Aunque siempre nos queda el manga…

Nota global: 9
Bueno, éste ha sido mi primer artículo. Espero que se os haya hecho amena la lectura y que, si no la habéis visto ya, os haya picado la curiosidad y le deis una oportunidad a Golden Boy. Dejad vuestros comentarios si queréis, las críticas son siempre bienvenidas. :3c~