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2012/04/27

¡Premios!


...Vale. Vale, vale. Cálmate, Gabriel. Respira. Eso es, inhala, exhala, inhala, exhPREMIOSSSSSSSSSSSSSSSSSSS. Y eso.

Estupidez hecha, pasemos a lo que importa. Por primera vez, este humilde blog ha sido galardonado con lo que vulgarmente se conoce como un premio. No es una recompensa monetaria; de hecho, no hay recompensa alguna, sino que es lo que allá en los tiempos de DeviantArt nosotros, humildes artistas de ESPAL, llamábamos tags (those were the days, creo que dice la canción...). En efecto: hablo de una especie de encuesta compuesta por once preguntas, destinada a ser completada por un servidor y posteriormente remitida a diferentes blogs para que sus propietarios, si quieren, hagan lo propio con las once preguntas que yo les plantee.
Como dato puntual, decir que ha sido la dicharachera Capicúa quien me ha concedido estos premios. ¡Muchas gracias, preciosísima! (^u^)
Se acabó la palabrería. ¡Leña al mono! (òuó)
¡Premios!


Las normas son las siguientes:
  • Responder las preguntas de quien te nomina
  • Hacer 11 preguntas
  • Nominar a 11 personas

Preguntas de Capicúa:
  1. ¿Ves más series nacionales o extranjeras? Extranjeras; creo que no veo una serie española desde Yo Soy Bea (lol). Me gustó.
  2. ¿Cuántos libros y mangas lees de media en un año? Soy increíblemente lento leyendo; leo mucho menos de lo que lee un lector medio a pesar de que me encanta.
  3. ¿Qué películas has visto en el cine en lo que llevamos de 2012? Ninguna (:''D). Quería ir a ver Arriety el año pasado, pero no llegué a tiempo.
  4. ¿Te consideras muy fan de algún actor / actriz en concreto? Me gustan los actores españoles, digamos, hiperbólicos y exagerados; Antonio Resines me parece buen ejemplo de lo que quiero decir. Por lo demás, no suelo fijarme demasiado, pero cualquier actor que sepa hacer reír me gusta. Jim Carrey, por ejemplo, siempre me ha encantado.
  5. ¿Tienes alguna manía o fobia? Manías, muchas. Por ejemplo, me como las croquetas en un orden propio y de maneras concretas; es demasiado largo de explicar (xD). Fobias, bueno, mi siempre presente hemofobia, la cual me putea más de lo que debiera.
  6. ¿Hay algún género musical que no soportes? No me gusta la música electrónica sin letra. Obviaré el reggaeton y la música discotequera porque eso no le gusta a ninguno de mis lectores potenciales.
  7. ¿Qué ciudad visitarías una y mil veces? Soy muy casero; si por mí fuera, no me movería de Bilbao en la vida. Pero si tengo que elegir una ciudad extranjera... Ehm, ¿Tenerife puede considerarse una ciudad? Porque me gustó mucho.
  8. ¿Cuáles son tus tres fechas favoritas del año? Mi cumpleaños, especialmente estos últimos años porque recibo sorpresas muy bonitas; Navidad, porque adoro reunirme con mi familia; y, por último, el día que comienzan las vacaciones de verano, por razones obvias.
  9. ¿Tienes algún amuleto que consideres especial o que te dé suerte? Soy un crío y adoro mis peluches. Cuando me siento débil por dentro, me abrazo a uno. (Y el viento susurró GAY, GAY, GAY...)
  10. ¿Prefieres hacer fotos o que te las hagan? Hacerlas. No me gusta verme en fotos. Ugh. Soy demasiado feo como para querer inmortalizarlo.
  11. Si tuvieras que recomendar un libro y una película, ¿cuáles serían? Uf, un libro... Me gustó mucho Leonardo, pero tiene la pega del idioma. En castellano recomendaría la sagas de Ulysses Moore o Vampiratas. Vamos, literatura juvenil. No soy muy peliculero, pero las de animación clásicas son todas geniales.


¡Y he aquí  mis preguntas!:
  1. ¿Cuál es el trabajo de tus sueños?
  2. ¿De quién no te separarías nunca?
  3. ¿Cuántos motes tienes y cuáles son?
  4. ¿Entrarías en el mundo del espectáculo?
  5. ¿Qué es lo último que te han regalado?
  6. ¿Compras cosas que podrías obtener gratis por Internet?
  7. ¿Ves mucho la televisión?
  8. ¿Usas Tuenti con asiduidad?
  9. ¿Envías cartas?
  10. ¿Escribes, dibujas o creas en cualquier sentido?
  11. ¿Eres de los que aman o de los que odian a Bob Esponja?
Ale, ya está. Ahora toca pasar tan delicioso pasatiempo a otros once infelices afortunados. ¡Empecemos!
  1. Monimena: Soul Swallow (AUTOPUBLISIDÁH)
  2. Arandanus: Borja Duret
  3. Kisacullen: El Rincón de Kisa
  4. Mr. Quesito: Cosas en General
  5. KilFer: KilFer.es
  6. Kameko (Más conocida como Alegna): Entre otros, Algún día los otakus dominaremos el mundo
  7. Kumiko (Viky de to'a la vida): Sweet Dream
  8. Sele-sama (Sele_Shuuya pa' los amigos): Dark Paradise
  9. Juanma (O Lechugator): Aventuras Pokémon
Siento decir que, de momento, no conozco más blogs (DDDDD:). Estaré a la espera de poder actualizar y añadir dos más, pero es que llevo con esta entrada escrita ya un par de semanas y me molesta tenerla en borrador, ¡Capi va a pensar que me lo paso por donde nunca pega el Sol cuando no es verdad!

En fin, que ahí lo tenéis: un pedacito de mí para que me conozcáis mejor. Siento la espera, Capi, de verdad. (>.<U) No voy a alargarme más porque no hay mucho que decir. ¡Sed buenos!

2012/03/18

Rte: Conciencia

“Felicidades. Has alcanzado la mayoría de edad. Toda una infancia soñando con ser adulto; infancia que, ahora, llega a su fin. Ya eres un hombre, una persona de pleno derecho, de la que nadie debería tener que hacerse cargo. Responsable, independiente, preparado para la vida. Ahora deberás dejar de lado esas tonterías que solías hacer y centrarte. Se acabó el tiempo de ser un niño y de hacer el loco por ahí. Has pasado de joven adulto a adulto joven, con todo lo que ello conlleva. Bienvenido al cruel mundo real, y recuerda que ahora puedes ir a la cárcel.”


Me he tomado la libertad de condensar en 100 palabras lo que la gente lleva años diciendo acerca de tu mayoría de edad, y que ahora repiten insaciablemente en cuanto surge la mínima ocasión. Te gustaría volver a ser un niño sólo por dejar de escuchar tanta chorrada junta, lo sé, pero hay que apechugar, chavalote. Pero, ¿te has parado a pensarlo en serio? Yo creo que no, y lo sé mejor que nadie. Te habla esa vocecilla a la que, hasta ahora, nunca escuchabas. Puedes llamarme Conciencia, si gustas. Encantado de conocerte, Gabriel Fiallegas; lo mío me ha costado.


Hagamos un repaso de tu vida. Naciste el 16 de marzo de 1994. Lo único destacable es que naciste por cesárea por estar dado la vuelta, literalmente sentado. Toma ya, eras raro hasta antes de nacer. Y menuda cicatriz le dejaste a tu pobre madre: sus historias cuentan que el doctor allí presente proclamó triunfante que “había nacido un panocho” y que traías a las enfermeras loquitas de lo mono que eras. Creo que perdiste ese magnetismo con las mujeres aquel mismo año. En fin, ya sabes que mamá exagera todo lo referido a ti, sea bueno o sea malo.


Ya demostrabas torpeza y cabezonería desde pequeño, además de unos niveles de repelencia superiores a la media. Traías a tus padres de cabeza, ¿eh? Berreabas como una bestia por las noches, lanzabas los biberones por ahí, tardaste muchísimo en hablar y andar, desobedecías por vicio, te castigaban en el colegio a diario… E incluso tuviste una etapa en la que odiabas a tu madre y a tu abuela, con lo que ellas te quieren. Llamar a una abuela “vieja inculta” no está nada bien, y nunca le has pedido perdón. Por no hablar de que no dabas una a derechas.


Luego pasaste a primaria y, mágicamente, te centraste; puede que sea debido a que aprendiste a leer, lo cual parecía ser tu más ferviente deseo. Descubriste que, al menos, había algo que se te daba bien: eras uno de los más listos de tu clase, y sólo dos personas te hacían sombra. Fue agradable destacar por fin en algún aspecto en vez de no ser más que un segundón inútil, aunque ser un “empollón” no ayudó a que te socializases. En aquel momento, el único amigo de verdad que tenías era Asier, pero tenías que compartirlo demasiado. Y dolía mucho.


Asier Rodríguez Murua. Tres palabras que, aún hoy, te evocan infinidad de recuerdos. Tras ellas se esconde una amistad que ha durado años y años y que aún hoy se mantiene, aunque en menor grado; por desgracia para ti, Asier se ha cambiado de escuela este año y apenas le ves ya. Aún así, procura no perder jamás su amistad. Ya sabes lo que duele perder a un mejor amigo; te ha pasado varias veces. Julen, Cabado, y por qué no decirlo, Fígaro. Todos han desaparecido de tu vida, y tus sentimientos hacia ellos difieren. No, por favor, no llores.


Son tres perdidas que dolieron muchísimo. Te separaste de Julen enfadado con él y nunca pudiste pedirle perdón. Se fue y no volvisteis a hablar. No pudisteis. Cabado, tocayo de Rodríguez, decidió un día no hablarte. Era tu mejor amigo, y él lo sabía. ¡Si se lo habías dicho mil veces! Ni siquiera yo sé qué pasó para que te dijese “ya no quiero hablar contigo” de un día para otro, sin darte ninguna explicación. Pero no volvisteis a hablar jamás. Y Fígaro… Bueno, diré simplemente que matarías a quien dijese que perder a una mascota no duele, ¿me equivoco?


Aunque bueno, no todo fue malo, ¿no? El colegio tuvo sus cosas buenas. Seguías siendo bastante retraído, pero conociste a uno de tus modelos a seguir. De hecho, es tan recurrente que ya has hablado de él incontables veces en el pasado. Fue casi tu guía espiritual. Juan Carlos. Probablemente, el nombre compuesto más importante de tu vida. Mentor, maestro, inspiración viviente. Aquel que avivó pasiones que, hoy en día, siguen palpitando dentro de ti con fuerza. Deberías ir y agradecerle algún día todo lo que hizo por ti y toda la ayuda que te brindó. Fue un profesor genial.


Supongo que no está de más mencionar tu prácticamente nula vida amorosa antes de pasar a tus andanzas en el instituto. Sólo ha habido dos retazos de amor en estos dieciocho años que llevas en el mundo. El primero vino a los… ¿Seis, siete años? Es tan estúpido que casi da vergüenza mencionarlo. Una chica preciosa, pura e intachable se acercó a ti y te pidió que fueses su novio ya que le gustabas mucho. Pero no quisiste herir a Asier, a quien esa chica le gustaba, y le dijiste que no, que “no te querías casar nunca”. Menudo imbécil.


A veces pienso que eres tan bueno que eres tonto de remate. Esa chica te gustaba mucho. Muchísimo. ¿Por qué le dijiste que no sólo porque pensabas que le haría daño a tu amigo? ¡Si se le veía encantado! Luego pasaste años lamentándolo, y con razón. ¿Recuerdas aquel sueño que tuviste a los doce años, ése en el que estabas con ella y que reanimó un amor que creías ya extinto? ¿Recuerdas cuánto tardaste en volver a superarlo? Y pensar que podrías haberlo solucionado con un simple “sí”... Si es que no das una a derechas, te lo tengo dicho.


Como tú bien dices, eso no es más que una anécdota graciosa; eras tan joven que aquello no cuenta para nada. Y, para el caso, la relación con la otra chica a la que le has gustado también puede reducirse a anecdótica. ¿Cómo puede empezar a gustarte una chica a la que ni siquiera has visto en persona, y más habiendo hablado tan poco con ella? Sí, lo sé; te van las chicas o muy dulces o con mala leche, pero es que es ridículo. Y que ella te confesase que le gustabas tampoco ayudó. Toma combinado de amores imposibles.


Entraste en el instituto y no estabas preparado en absoluto. Una manada de nuevos compañeros que, por qué no decirlo, te intimidaban muchísimo. Demasiada nueva gente con la que tratar, aunque ahora varios se hayan convertido en algunos de tus mejores amigos: Alberto, Iván, Eder, y, sobre todo, Jon Benjamín Rábago Ruiz. ¡Menudo personaje! Lo vuestro empezó como una relación de amor-odio y así se ha mantenido durante estos seis años, y todo porque nació un día antes que tú. Pero reconoce que ese irritante sabelotodo ha acabado convirtiéndose en tu mejor amigo. Y, si fueses valiente, se lo dirías.


Tus notas bajaron y llegaste al nivel de la prole. Algo estaba constriñéndote el pecho y haciendo que no sacases lo mejor de ti. El nerviosismo te carcomía. Ese lugar te daba un miedo infernal, ¿verdad? No sabías lo que podrías encontrarte, y temías que acabases drogándote, moviéndote con mala gente o Dios sabe qué. Volviste a retraerte, especialmente tras el varapalo de perder a tu mejor amigo de una manera tan seca y crucial. Y, reconozcámoslo; nunca volviste a ser el mismo. Como tú bien sueles decir, tú antes eras listo. Antes. Pero ya no recuerdas cómo se hacía.


Sin embargo, al final no fue un sitio tan malo, ¿verdad? Allí conociste amigos y a otro de tus mentores intelectuales, el nunca suficientemente ponderado Elías. Fue una estancia bastante agradable. Incluso formaste parte del consejo escolar durante un par de años, y la única razón por la que ya no estás en él es porque, en pocas palabras, ya no existe. Y, eh, ¡comenzó tu vida como otaku! Eras y eres el único otaku que conoces en tu instituto, pero al menos tuviste el valor de confesarlo desde el primer momento, a pesar de las burlas que ya preveías.


De todos modos, ser un raro, un friki, o lo que quisieran llamarte, te ha reportado más satisfacciones que disgustos, si es que ha habido alguno. Has conocido a gente increíble gracias a esta afición, aunque algunos ya hayan desaparecido de tu panorama por una u otra razón. Moni, Devon, Blareot, Ruper, Pé, Xtinx, o toda la pandilla de ESPAL en general; Parri, Ricc, Selene, Glac, Hina, Miyu, que podrían reducirse al grupo “fandom de Inazuma Eleven”; y gente que no entra en ningún grupo concreto, como Nick, Bill, Mery, Fer, Juan o FJ. Todos son geniales; conserva su amistad.


Y, ya que sale el tema, deberíamos hacer un alto para hablar de Inazuma Eleven, ¿no crees? Discretamente, casi sin darte cuenta, empezaste a entrar en este mundillo tan grande. ¿Cómo empezaste? Supongo que con aquel dibujo de Mark Evans que hiciste hace años. Luego sabrías que se llamaba Mamoru Endou, pero ésos eran ya temas que no te interesaban. Y, ahora, mírate: dibujos a mansalva, roleplay, fics, gente asombrosa… Podrás decir muchas cosas, pero lo que es innegable es que ese cabeza de balón al que conociste un sábado en FDF te ha dado muchísimas alegrías en estos años.


Pero no todo han sido alegrías, y eso lo sabes perfectamente. ¿Cuántas veces has llorado en la soledad de tu cuarto, cubierto por las sábanas, buscando un solo aspecto de ti que no fuese totalmente asqueroso, lamentándote por cosas que no tenían solución, rememorando tiempos mejores y rogando a tu difunto abuelo que, de estar ahí arriba, te diese fuerzas para seguir tu camino y poder volver a la luz? De nada sirve lamentarse por estar gordo, no tener amigos o haber perdido la facilidad para estudiar; sólo te hará sentirte peor. ¡Levántate y lucha por lo que quieres, maldición!


Ahora estás en segundo de bachillerato. Has sido forzado a abandonar el Ignacio Ellacuría porque se ha fusionado con el Zurbaran y te han mandado allí. Tus compañeros son los mismos, pero el ambiente es diferente. Nuevos profesores, nueva gente. Moros y gitanos por todas partes, como si de una plaga se tratasen. Puede que el entorno influya en que tus notas hayan bajado tantísimo. ¡Has dejado tres, maldita sea! ¿Dónde está aquel chico que consideraba una derrota aplastante sacar menos de un siete y medio? ¿Es que ya no eres capaz de hacerlo? No, no es eso. Escúchame bien.


Tu problema es que no te centras. Tienes la cabeza llena de aire. Eres un vago y no tienes fuerza de voluntad para ponerte a hincar los codos como Dios manda. No sabes ponerte delante de un libro y estudiar durante horas. Pero no basta con admitirlo, tienes que hacer algo al respecto o, sinceramente, estás jodido. Adiós a tu sueño de ser diseñador de videojuegos, grafista, artista conceptual. Adiós a ser traductor, doblador, escritor. Necesitas ir a la universidad, y para ello tienes que esforzarte. Ya queda poco, no te angusties. ¡Da lo mejor de ti mismo, Gabriel! ¡Ánimo!


En fin, creo que no me dejo nada en el tintero que merezca que recalque acerca de tu vida, chaval. Porque tu vida acaba de comenzar. Eres un adulto. Una persona nueva y completa. Te falta madurar, pero eso es algo que da la vida, así que vívela como debe ser vivida. Como bien diría Aitor, tu profesor de química, hay tiempo para todo, así que tómatelo en serio pero con calma. Estudiar y ser inteligente no va en contra de disfrutar, divertirse, socializarse, hacer lo que te gusta. Aprende a equilibrar ocio y trabajo y serás feliz, estoy seguro.


Gabriel Fiallegas Medina, te deseo lo mejor, porque tu mal es el mío. Ahora que me conoces, no dudes en llamarme cada vez que lo necesites; existo por y para ti. Deja que Conciencia te guíe. Yo te ayudaré a encaminar tu vida a partir de ahora y hasta el día en el que mueras. Pero dependo de ti. Si no pones de tu parte, yo no puedo hacer nada. Haz que me sienta orgulloso de ti. Llega allá donde quieras. Y mejora tus habilidades sociales, que no te vendrá nada mal. Aquí me despido, amigo. Mucha suerte. La necesitarás.

2012/02/19

¡Card Slash!: Digimon Tamers – Bousou Digimon Tokkyuu

(Quisiera dedicar esta entrada a @Kvothe17 y @BryceWithingale, dos lectores fieles. ¡Muchas gracias! :D)

No es necesario decir que ver anime subtitulado me crispa los nervios. Ya lo he comentado muchas veces (aunque no me lea nadie lolU), y es que tener que andar leyendo lo que dicen los personajes me distrae de la acción y me suelo perder los momentos más tensos o emocionantes. Sin embargo, y sin que sirva de precedente, me gusta tener siempre algo de anime en versión original subtitulada, sólo por si me acaba apeteciendo verlo. Siempre son, de todos modos, animes que me hayan recomendado mucho o spin-offs de series que ya conozca y me gusten. Así, en cuanto mi amigo FJLink me habló de que estaba dándose una maratón de películas de Digimon (o eso creí entender), no pude resistirme a copiar tan brillante idea.

Portada de Digimon Tamers: Bousou Digimon Tokkyuu.
No sabía que los monstruos digitales más famosos del mundo tuviesen tantas OVAs; y es que, con esa duración tan reducida, me resulta muy difícil llamarlas películas de pleno derecho. A pesar de haber visto ya alguna de las OVAs de Digimon Adventure y 02 gracias a una cinta de vídeo que espero aún se encuentre en óptimo estado, la que hoy quisiera comentar es la segunda de la saga Tamers. Pero, antes de hablar de la OVA en sí, os pondré un poco en situación, por aquello de daros algo de conocimiento de causa o refrescaros la memoria, según el caso.

Los tres protagonistas principales junto a Impmon, quien también aparece en la OVA.
Digimon Tamers, serie que fue estrenada en 2001 y cuenta con un total de 51 episodios, es la tercera saga o generación de Digimon. En ella se nos narra la historia de Takato Matsuki (Takato Matsura en japonés), un chico que idolatra el juego de cartas de los monstruos digitales y pasa los días jugando a ello con sus amigos e incluso diseñando sus propias criaturas. Un día, Takato se encuentra con un dispositivo digital o Digivice con una curiosa característica que lo diferencia de todos los demás vistos hasta el momento en la serie: en uno de sus costados, el aparato cuenta con una ranura capaz de leer e interpretar no sólo las cartas del juego que él idolatra, sino también otro tipo de elementos relacionados con el universo Digimon; y es que, cuando por accidente el papel en el que Takato había garabateado a su Digimon original, Guilmon, pasa por el lector del aparato, el monstruo nace realmente, convirtiéndose así en el compañero del chico. Así, Takato deberá no sólo luchar contra las amenazas provenientes del mundo digital, sino, además, esconder a Guilmon para que no lo descubran. Pero, como siempre, Takato no estará solo: contará con la inestimable ayuda de Rika Nonaka (Ruki Makino) y Henry Wong (Jenrya Rii), entrenadores o, mejor dicho, domadores Digimon que, como él, tienen un Digivice propio y un Digimon acompañante.

Rika es la protagonista principal de Bousou Digimon Tokkyuu.
Podríamos decir que Digimon Tamers se basa en el concepto de la digievolución y la autentica naturaleza del mundo Digimon; frente al mundo casi idílico que se veía en Adventure y 02, en Tamers son todo parajes desolados, desiertos, desastres y fenómenos naturales que amenazan el equilibrio entre el mundo real y el digital, convirtiendo este universo en un peligro que, desde el mundo real, muchos quieren erradicar. Con la aparición estelar de Calumon, el Digimon que provoca la digievolución, y, entre otros personajes, los Dioses del mundo digital, Tamers podría definirse como una revisión más oscura e incluso profunda del mundo que conocimos en compañía de Tai, Agumon y todos los demás.

Locomon, enemigo principal de la OVA, siendo analizado por el Digivice.
Hechas las presentaciones, pasemos a lo que importa de verdad: la OVA en sí. Concretamente, ésta es la 6ª OVA de Digimon, titulada Bousou Digimon Tokkyuu (algo así como “El expreso Digimon fugitivo” en español). La historia se sitúa al final de la serie en la que se basa, cuando nuestros héroes ya están felizmente de vuelta en sus casas. Sin embargo, su trabajo aún no ha acabado: aunque aún extraoficialmente, ellos son los encargados de proteger el mundo real de las amenazas digitales que puedan aparecer, y de eso precisamente trata nuestra OVA: un Digimon con forma de tren llamado Locomon aparece de golpe en las vías del tren, corriendo salvajemente y, al parecer, sin poder frenar. En una titánica lucha por averiguar el problema de Locomon y detenerle, Rika tendrá que hacer frente, además, a un enemigo invisible que lleva tiempo atormentándola: sus propios recuerdos. Contar más sólo sería un spoiler debido a la reducida duración, así que dejaré que el resto, en puro acto de egoísmo, lo descubráis vosotros mismos.

Momentos tensos se suceden durante la lucha contra Locomon.
Llega una vez más la hora de comentar los diferentes apartados multimedia de la OVA. Sin que sirva de precedente, permitidme idolatrar la magnífica BSO de Digimon Tamers; no es que me haya fijado en ella durante el visionado de la OVA, es que la tengo aparte y es gloriosa. Sobre todo “SLASH!!” de Ohta Michihiko, canción que, por cierto, suena casi íntegra en Bousou Digimon Tokkyuu. No cuenta con un opening propio, pero sí que nos muestra una secuencia introductoria con los créditos mientras suena el opening al que ya estamos tan acostumbrados, “The Biggest Dreamer”, cantado por el siempre genial Wada Kouji. Además, como sorpresa especial, tenemos una canción exclusiva cantada por la seiyuu de Rika, donde, tras combatir sus demonios, la joven domadora recuerda a su padre con una preciosa canción que él mismo le enseñó. Melodías muy buenas, animadas e increíblemente pegadizas adornan y acompañan a una animación que, si bien no es mala, no llega a niveles superiores como pasaba en otras OVAs previas de Digimon, como en ésas que narraban la batalla contra el malvado Diaboromon. Es un estilo calcado al de la serie con, como mucho, algún efecto de iluminación más trabajado de lo normal o alguna escena más espectacular que el resto. Pero, en general, nos encontramos con un calco de la serie aunque, como he dicho, no sea algo malo. Supongo que todos vosotros recordareis que, de algún modo, podría decirse que el estilo de Tamers es más maduro que el de sus antecesores, más oscuro. Los rostros y cuerpos de los personajes están más trabajados, y los adultos tienen mucha más importancia en la historia, cosa que se nota en el dibujo. Sigue manteniendo el estilo propio de la serie, pero dotándolo de un punto de realismo que Adventure no poseía. Aunque recordemos que en sí estamos hablando de un kodomo o, apurando, shounen ligero; no podemos exigir demasiado. Bien pensado, ya hablamos previamente de otro kodomo más oscuro de lo que pudiera parecer a primera vista, así que no sé de qué me extraño. Meh, no tengo criterio, pero lo importante es reconocerlo.

"Digimon Tamers Best Hit Parade", la BSO del anime.
Permitidme hacerle una pequeña mención especial al fansub: Athena no Seinto. Si bien los subtítulos no son perfecto, han hecho un gran trabajo global, con un subtitulado muy digno y fácil de leer, con karaoke en el opening y de bastante calidad gramatical, a pesar de los ya mencionados patinazos ocasionales, alguna marca de puntuación que falta o pequeños fallos similares; eso sí, bastante reducidos. No sé si habrá más opciones que ver este subtitulado (yo sólo encontré éste, al menos), pero desde luego no dejéis de ver la OVA porque le tengáis miedo, que se deja leer bastante bien.

Banner de "Athena no Seinto". Uno de ellos, al menos.
El hecho de que dure tan poco, la viese relativamente rápido tras bajarla y encima esté subtitulada ha hecho que, quizás, no le preste la atención merecida a esta OVA. Es más, Tamers ha sido siempre la temporada que menos me ha gustado de Digimon (sólo quisiera puntualizar que “gustar menos” y “no gustar” no tienen nada que ver U^^), pero, de todos modos, y a pesar de gustarme mucho como historia en sí, Bousou Digimon Tokkyuu no me ha llenado del todo. No me malinterpretéis; es muy buena, como (casi) todo lo que sale del universo Digimon; sin embargo, de alguna manera, esperaba otra cosa. Quizás es porque es muy parecida a la serie o porque peca de los mismos errores. Por ejemplo, me dio mucha rabia que sólo luchen los tres protagonistas (y, aunque mínimamente, también Ryou Akiyama en forma de Justimon) y que al resto de los niños elegidos se les trate de mero relleno cuando finalmente consiguieron sus propios Digimons y pueden luchar. Vale que no puedan alcanzar el nivel de Takato y los demás (salvo Marineangemon, quien ya de por sí es del mismo nivel que Gallantmon y los demás), pero eso no quiere decir que sean inútiles, ¡también tienen que poder digievolucionar! (;A;) Mucha falta de amor, vaya. Con lo que mola Guardromon. Aunque el matiz trágico que destila la historia debido a los problemas de Rika le da cierto toque curioso y atractivo que hace que la OVA sea algo más que un capítulo más largo de lo normal en el que nuestros héroes luchan contra un bicharraco imponente y fuertote.

Al principio de la OVA, Growlmon apenas puede hacer frente a la embestida de Locomon.
Hablando en plata, nos encontramos ante una pieza de animación bastante controvertida. Por un lado, Digimon Tamers: Bousou Digimon Tokkyuu nos ofrece media hora más de material de ése que tanto nos gusta: acción, drama, aventura y digievoluciones. Sin embargo, por el otro, es prácticamente un “más de lo mismo”: la única novedad real es el enemigo a batir, ya que no pasa nada que podamos considerar nuevo o innovador respecto a la serie. De hecho, con esa duración tan reducida, apenas da tiempo a contar una historia real, y nos encontramos con un capítulo anexo algo más largo de lo normal y que responde una pregunta que él mismo plantea, sin atar ningún cabo suelto ni darnos nada jugoso que llevarnos a la boca en forma de novedad. A pesar de todo, en ningún momento os diría o recomendaría que no la vieseis: os aseguro que todos los fans de Digimon disfrutaréis como enanos de esta extensión de las aventuras de Takato, Guilmon y compañía. Puede que no tengan el nivel de las OVAs de Diaboromon ya que ésas ofrecían nuevos personajes y digievoluciones haciéndolas mucho más atrayentes, pero es posible que estemos poniendo el listón muy alto. No obstante, y valga la redundancia, disfrutaremos de la tercera generación de niños elegidos tanto como lo hicimos con la serie, o puede que, con la magia que emana lo retro y los recuerdos que haga aflorar en nosotros, la disfrutemos aún más de lo que disfrutamos en su día con el anime y, por qué no decirlo, con esos siempre sorprendentes “CARTA LEÍDA” que imbuían a nuestros protagonistas de nuevos y alucinantes poderes. Una pena que desapareciesen del panorama a mitad de la serie.

Ficha técnica:
Título: Digimon Tamers: Bousou
Digimon Tokkyuu (デジモンテイマーズ 暴走デジモン特)
Categoría: OVA - Animación manga
Género: Aventuras, kodomo
Año: 2002
Duración: 30 mins. aprox.
Guión: Yukio Kaizawa
Estudio: Toei Animation
País de origen: Japón 
En España: No (Fansub: Athena no Seinto)

Lo mejor:
-Toda la espectacularidad de Digimon.
-El valor sentimental que tiene volver a ver a Takato después de tanto tiempo.
-La increíble banda sonora.

Lo peor:
-No aporta nada nuevo respecto a la serie, quedando así ensombrecida en comparación a otras OVAs de Digimon.
-La historia sobre Rika; se cuenta tan por encima que parece poco más que una forma de rellenar la media hora.

Nota: 7

2012/02/01

La secuela menospreciada: Beyblade Metal Fusion

Si preguntase a mis amigos y conocidos acerca de las series que marcaron su infancia, las respuestas variarían mucho: la época y la región condicionaron mucho estos aspectos cuando éramos niños. Desde luego, las series de nuestros padres no son para nada las mismas que las nuestras (en su mayoría), e incluso los que tenemos la misma edad veíamos cosas muy diferentes de pequeños. Hay respuestas bastante comunes, como las series de Hanna-Barbera que todos hemos visto alguna vez. Ya entre los jóvenes se escuchan respuestas más modernas que, en mayor o menor grado, todos conocemos: Doraemon, Shin-chan, Los Caballeros del Zodíaco, Dragon Ball, Digimon, El Inspector Gadget, Pokémon, Oliver y Benji … (Sí, la gran mayoría de las respuestas son anime.) Hay series de mi infancia con las que muchos se identifican, y otros que ni han oído hablar de ellas, como Reena y Gaudi (Slayers en japonés), Let’s & Go (Bakusou Kyoudai) o Flint y los Viajeros del Tiempo (Flint, The Time Detective). Pero, sin lugar a dudas, una de las series más recordadas es Beyblade.


¿Recordáis a Tyson, Max y los demás?
Conocí Beyblade muy de refilón, la verdad; trataba de verla los fines de semana por la mañana en Antena 3, pero no la llegué a pillar muchas veces y no me enteré bien del argumento. Así y todo, me gustaba mucho: la ambientación (recuerdo que un montón de chavales en el patio traían su cutrebeyblade y echaban peleas en las que las peonzas casi ni se llegaban a tocar XD), el diseño de personajes y, sobre todo, las alucinantes Bestias Bit que habitaban dentro de los trompos asesinos. Probablemente, este grato recuerdo fue la razón por la que cogí Beyblade Metal Fusion con tantísimo gusto.

Logo de Beyblade Metal Fusion.
Metal Fusion no tiene mucho que ver con la serie original, lo que probablemente sea la razón por la que muchos renieguen de ella casi sin pensárselo ni darle una oportunidad. Sin embargo, yo no me paré a pensar en ello cuando comenzaron a emitirla en TeleCinco (cadena que, desde que dejó de emitir series de dibujos y anime, tengo desintonizada de mi televisor). Y, ciertamente, me lo he pasado genial con esta revisión de uno de los animes de mi infancia, tanto como disfruté en su día de Digimon Tamers y Digimon Frontier y tanto como estoy disfrutando ahora mismo de Savers/Data Squad. Podéis matarme, so escépticos, pero a mí me parece genial. Viva Gaomon, cagüenla. No he tenido una Digibitch así de grande desde Tentomon y Armadillomon.

Beyblade Metal Fusion cuenta la historia de Gingka Hagane (no os voy a mentir, no sé si es Gingka o Ginga, pero me quedo con la primera porque lleva K y las Ks molan), un joven blader (o persona que pelea con beyblades) que busca mejorar para cumplir la tarea que su padre no pudo completar y falleció tratando de realizar: utilizando el antiguo beyblade de su progenitor, Storm Pegasus, Gingka tiene el cometido de derrotar a Lightning L-Drago, un bey que, a lo largo de la historia, ha pasado por muchas manos malignas y ha acabado convirtiéndose en un instrumento de destrucción. La malvada organización de los Nebulosas Oscuras roba a L-Drago de la Aldea del Bey, lugar donde vive Gingka y escondite donde el bey había sido encerrado.

Logo japonés, para que comparéis. Esto es Metal Fight Beyblade.
Así, Gingka viaja por el país buscando rivales fuertes contra los que enfrentarse para mejorar tanto su técnica como los poderes de su Pegasus con el único propósito de que, al final, pueda llegar a derrotar a L-Drago. Durante su camino, Gingka encontrará numerosos amigos y enemigos: entre sus aliados se encuentran Kenta Yumiya, un joven e inexperto blader que admira muchísimo a Gingka; Madoka Amano, joven técnica de beyblade que, si bien no lucha, es una experta en el funcionamiento de las batallas y los beys, o Kyouya y Benkei, que comienzan como sus rivales y acaban por convertirse en dos de los mejores amigos de Gingka. Sus rivales son también muchos y variopintos: entre ellos, Tetsuya Watarigami, apodado “El Cangrejo”, un blader débil y tramposo que sólo es capaz de ganar mediante juego sucio, aunque es más una molestia que un peligro; Daidouji “Douji”, jefe de los Nebulosas Oscuras, un hombre extraño que ambiciona el poder de L-Drago; o Ryuuga, miembro estrella de los Nebulosas por ser el portador de L-Drago y quien realmente lo controla, lo que le convierte en el auténtico rival a batir. Hay muchos personajes más, pero prefiero que los descubráis vosotros mismos; creedme, no tienen desperdicio.

Los buenos: Gingka, Kenta, Madoka, Benkei y, por supuesto, Kyouya.
Si os digo que voy a hablar de un tema espinoso, deberíais saber al momento que voy a tratar de comentar el apartado visual y sonoro. Empezaré diciendo que, lamentablemente, Beyblade Metal Fusion no sólo ha perdido su nombre original al llegar a nuestro país (Metal Fight Beyblade), sino que, arrastrado por ello, también nos hemos quedado sin su opening y ending originales, los cuales he escuchado posteriormente y molan bastante. En su lugar, tenemos un ending basado totalmente en créditos en el que tenemos que dar las gracias por el mero hecho de que le hayan puesto música de fondo e imágenes sueltas bañadas en colores azules. El opening se salva un poco: es la típica sucesión intercalada de recortes del anime y del opening real, con una canción que sólo se da un aire a la original, pero que al menos está doblada al español. Aunque sea, como de costumbre, una sintonía en la que básicamente te hablan de la serie en sí, se agradece escuchar algo en cristiano en vez de en chorringlés. Y la letra no está mal.

Opening japonés:

Hablemos ahora del apartado visual, que supongo que podré comentar mejor ya que tengo los ojos menos atrofiados que el oído. Ante todo, debemos tener en cuenta que hablamos de un kodomo o anime para niños; los recursos que se utilizan para este tipo de series son, generalmente, menores (o eso tengo entendido), así que hablaré desde las limitaciones que esto conlleva. Dentro de lo que cabe, el estilo visual es muy resultón y bonito: los beyblades están genialmente diseñados en 3D durante los combates, aunando en perfecta armonía los entornos y los espíritus de los beys, representados con un dibujo normal, con el tridimensional giro de las peonzas. Además, los combates importantes son todo un espectáculo, mucho más trabajado que el resto de peleas, como viene siendo habitual en este tipo de animes. El diseño de personajes es, por su parte, llamativo y exagerado, como en la gran mayoría de kodomos (lo cual se eleva a la enésima potencia en el manga).

Opening en español:

Además, algo que me llamó bastante la atención es el matiz oscuro que toma el anime para tratarse de un kodomo. Ryuuga es un personaje malvado y despiadado, que destruye y absorbe el alma de sus rivales sin compasión alguna, sumiendo en tinieblas a todo aquél que se le enfrenta. Este estilo sombrío le da otro toque a la segunda mitad de la serie, convirtiéndola en algo más que un simple entretenimiento que un niño ve para pasar el rato. Aunque de planteamiento simple e inocente, Beyblade Metal Fusion es un anime que podría pasar perfectamente por un shounen de acción o aventuras. Desde luego, no sería lo más raro que se ha visto en las páginas de la Shounen Jump...

Las auras de poder que rezuman de los personajes son un clásico de los combates importantes.
Lo cierto es que he visto está serie muy a trompicones, pero no por falta de ganas, eso desde luego. No sé si alguna vez lo he explicado, pero las series que grabo de la televisión y yo tenemos una relación muy especial: yo voy acumulando vídeos y más vídeos que, posteriormente, recorto para dejar tan sólo los capítulos en sí. Sin embargo, no tengo ningún método para saber qué contiene cada uno de esos archivos hasta que no lo miro, y entonces, ya que estoy, lo recorto. Así, es bastante difícil avanzar tan sólo en una serie, ya que el material que consigues es, por llamarlo así, totalmente aleatorio. No me quejo; eso me permite no dejar nada de lado, pero también me hace avanzar muy lentamente. Eso, sumado a que Boing no es la reina de la velocidad en lo que respecta a dar nuevas temporadas (AÚN ESPERO LA SEGUNDA DE DINOSAUR KING, CACHO CABRONES, y si volvéis a dar la primera antes, tanto mejor), y el hecho de que mi cabezonería me impida verlas por mi cuenta y mucho menos verlas subtituladas, dan un resultado muy poco provechoso para mí. Pero soy así de hardcore.

Storm Pegasus es el auténtico héroe de este anime.
Aún con todo, siempre que pillaba un capítulo de Beyblade, me apresuraba a verlo en cuanto tenía la oportunidad, y es que la serie me ha tenido enganchado de principio a fin a pesar de las dificultades como pocas lo han conseguido (¿alguien dijo Inazuma Eleven?). El carisma de Gingka, el querer saber qué pasa después y antes (¿he comentado que he visto los capítulos DESORDENADOS?) y el hecho de querer acabarla rápido para empezar a ver la segunda parte, llamada Beyblade Metal Masters (Metal Fight Beyblade: Baku en Japón), me han arrastrado a una espiral de adicción tan solo comparable a la que generaría un bey girando a toda potencia en el fondo de una piscina.

No hay Bestias Bit pero, en su lugar, en Metal Fusion todos los beys tienen el espíritu de su respectiva constelación en su interior.
En resumidas cuentas, Beyblade Metal Fusion es un anime que sorprende gratamente para lo que podría esperarse de él en un principio. No es una obra maestra, desde luego, pero merece que se le dé una oportunidad. Dejando a un lado la poca similitud que comparte con su antecesora, Metal Fusion se presenta como un anime interesante, divertido y que entra muy bien, si me permitís el símil culinario. La versión española, además, está muy cuidada (a excepción de lo que venimos arrastrando por partir de la adaptación inglesa), no habiendo ninguno de esos temidos cambios de doblador a mitad de la serie (que recuerde LOL) que tanto y tanto nos molestan a los que buscamos productos de calidad. Puede que a veces los combates se hagan cortos, se centren demasiado en la conversación entre los beligerantes más que en la acción en sí, o que ciertos capítulos parezcan más relleno que de la trama principal, presentando personajes fuertes pero que no volverán a aparecer; pero, de cualquier modo, nos encontramos con una obra que nos hará recordar las aventuras de Tyson y compañía y, por qué no, soltar alguna lagrimilla con los momentos tensos. Todo tipo de sentimientos tienen cabida dentro del Bey Stadium y del espíritu de un blader, así que sacad el lanzador y dejad que todos ellos extiendan sus alas y vuelen alto. ¡Let it rip!


Ficha técnica:
Título: Beyblade: Metal Fusion (Metal Fight Beyblade / メタルファイト ベイブレード)
Categoría: Serie - Animación manga
Género: Aventuras/Deportivo, kodomo
Año: 2009-2010
Duración: 51 capítulos, 20 mins. por capítulo aprox.
Guión: Katsumi Hasegawa
Estudio: Tatsunoko Productions / Synergy SP / Seven
País de origen: Japón
En España: Sí


Lo mejor:
-Beyblade, totalmente renovado; un poco de aire fresco que le sienta bien a un clásico.
-Personajes chachis, graciosos y carismáticos.
-Combates más emocionantes de lo que cabría esperarse de unos trompos chocando. (XD)
-Estilo visual muy correcto.


Lo peor:
-Que te eche para atrás que ya no estén Tyson y los demás.
-A veces deja muy de lado el combate para centrarse en los que combaten en sí.
-Que no nos hayan llegado los openings y endings, sobre todo éste último: a mí es que los créditos metidos así de golpe y sin vaselina me ponen malito.


Nota: 7,5

2012/01/26

Adaptando un clásico: Inazuma Eleven Strikers + Inazuma Eleven Strikers 2012 Xtreme

Los que me sigáis desde hace ya un tiempo sabréis de mi obsesión malsana afición a Inazuma Eleven. La verdad es que disfruto de casi todas las mieles que esta gran franquicia ofrece: anime, videojuegos, roleplay, música, manga… ¡Incluso he empezado a escribir fics gracias a ello! (Una de las principales razones de que no haya escrito en el blog desde hace tanto tiempo es que he estado liado con los fics…) Y, por grande que sea este mundo, no deja de ampliarse. Una secuela llamada Inazuma Eleven GO ya se emite en las televisiones japonesas desde hace meses, y el respectivo juego ha salido al mercado nipón hace bien poco. Sin embargo, esta entrada hace referencia a otra de las novedades de la franquicia. Pero, ¿qué es Inazuma Eleven?

Inazuma Eleven es un juego que aúna fútbol y RPG de un modo, a mi parecer, asombroso.
La saga ya ha tenido su aparición en este blog previamente. Aquella vez, analicé el primer juego de la serie, estrenado en Nintendo DS, con motivo de que había sido estrenado en España y el resto de Europa hacía relativamente poco. Hoy, sin embargo, he querido ser un poco más actual. Durante 2011, la saga de LEVEL-5 dio el salto a las consolas de mesa con dos juegos para Wii. No obstante, este cambio de plataforma no sólo trajo un nuevo nivel técnico, sino un sistema de juego totalmente nuevo y renovado para la ocasión. Un sistema más realista, fluido, pero que no deja de tener sus pequeños fallos. Damas y caballeros, bienvenidos a Inazuma Eleven Strikers.
Logo de Inazuma Eleven Strikers.

Hasta que apareció Inazuma Eleven Strikers, el sistema de juego de la saga era puramente estratégico: manejabas a los personajes con el stylus, dirigiendo a quien quisieras a donde quisieras en cualquier momento mediante trazos y pulsaciones en la táctil. Sin embargo, el paso a Wii ha convertido el juego en algo mucho más arcade. Dejando a un lado la estrategia que la pantalla táctil brindaba, Inazuma Eleven Strikers es un juego de estilo Pro Evolution Soccer/FIFA, donde, mediante el mando en posición horizontal, mando y nunchuk o mando clásico, controlamos a nuestros jugadores de un modo mucho más tradicional: dirigimos sus movimientos con los botones de dirección/joystick, tenemos un botón para pasar el balón, que diferencia entre pases cortos y largos dependiendo de cuánto tiempo lo mantengamos pulsado; un botón para disparar que, de mantenerlo pulsado, cargará los hissatsus de tiro de cada personaje, en el caso de tenerlos (si no recordáis qué son los hissatsus, podéis echarle un vistazo al artículo antes mencionado). Disponemos, además, de botones menores que sirven para regatear, cambiar de personaje activo, ordenar defender a los jugadores de nuestro equipo o volver a la pantalla del equipo en cuanto se pare el juego, lo que nos permite reorganizar la formación o utilizar objetos. Además, acciones como sacudir el mando nos permitirán activar los hissatsus de regate o robo de cada personaje, siempre en el caso de que cuenten con ellos.

Así luce el Remate del Tigre (Tiger Drive) en Wii.
El modo de utilizar los hissatsus es de mecánica sencilla pero un tanto complicado de dominar y de explicar con palabras. Resumiendo, cuando estemos controlando a un jugador, en la parte inferior de la pantalla aparecerá su cara y una barra de color azul que se irá llenando. Sólo una vez que esta barra se llene podremos utilizar una supertécnica, ya sea de disparo, robo o regate. Al utilizar uno de ellos, la barra volverá a 0 y deberemos esperar a que vuelva a rellenarse. La barra se autovaciará parcialmente si no utilizamos hissatsus en un rato y si, por ejemplo, activamos un hissatsu de regate o robo pero acabamos por no usarlo (aparece un área circular alrededor del jugador y sólo se utilizará la técnica en sí si ésta entra en contacto con un rival; las técnicas de robo sólo se activan si el área antes mencionada entra en contacto con el rival que lleve el balón), no perdemos TPs y la barra sólo baja hasta alrededor de la mitad. Para utilizar técnicas combinadas de tiro, debemos mantener pulsado el botón de disparo hasta que el jugador llegue a la última técnica individual que pueda hacer (hay un máximo de tres niveles, siendo las técnicas de primer nivel las más débiles y las de tercer nivel las más fuertes; de todos modos, muchos jugadores no tienen tres técnicas disponibles, por lo que deberemos esperar sólo hasta que llegan a su límite) y, tras eso, acercarnos al jugador con el que dispararemos conjuntamente hasta que un aura naranja y brillante rodee a ambos. Si en ese momento soltamos el botón de disparo, realizaremos la técnica con éxito. En el caso de los porteros no tenemos que esperar a que la barra se llene pero, si utilizamos un hissatsu mientras estemos cargados, éste no consumirá TP alguno, cosa muy útil a medida que avanza el juego.

Aquí tenéis un ejemplo de las auras naranjas que indican que puede activarse un hissatsu combinado.
Los controles son sencillos y pronto nos acostumbraremos al sistema de juego, si bien en los primeros partidos puede que tengamos algunos problemas. La jugabilidad es brillante, aunque a veces no carga bien las técnicas combinadas y tendremos que dar muchas vueltas hasta que las famosas auras naranjas rodeen a nuestros jugadores. Además, la carga de la barra falla en ocasiones puntuales con personajes concretos. Sin embargo, son fallos menores que no impedirán que la experiencia de juego se corrompa en exceso. Los acérrimos de la saga disfrutaremos viendo nuestros hissatsus favoritos en calidad máxima y gráficos 3D, siempre acompañados de una música amena y fantástica que nos mete en la acción. Además, como si del propio anime se tratase, incluye un opening a la altura de la animación de la serie, con una canción, por cierto, muy buena. (, me he fijado en la banda sonora.) Estos factores ayudan a que nos sumerjamos en el juego y nos sintamos como en un capítulo del anime, sin perder la magia de los juegos originales, que es elevada al cubo gracias a la mayor capacidad de la consola.

Minna Atsumariyo! nos da la bienvenida al juego cada vez que encendemos la consola.
Hablemos ahora de apartados más concretos. Inazuma Eleven Strikers cuenta con un total de 13 equipos, de al menos 11 jugadores cada uno. Esto, sumado a los personajes secretos, los desbloqueables y los invitados de Inazuma Eleven GO, crea un elenco de personajes muy, muy extenso, aunque no puede compararse con los más de 1000 jugadores que ya el primer Inazuma Eleven ofrece. De todos modos, todos los personajes están muy logrados, ya que incluyen las voces de sus seiyuus originales, tanto para los comentarios como para los hissatsus. Cuentan, sobre todo, con las técnicas de la serie, aunque se incluyen algunas exclusivas de los videojuegos. Sin embargo, no es suficiente con comprar un personaje para sacarle su máximo potencial. Como todo RPG que se precie, el factor mejora de personajes es vital: podemos aumentar sus características mediante cuadernillos que mejorarán sus capacidades, como el tiro o la defensa; o lo que es mejor, podemos desbloquear nuevos hissatsus. Para ello, es necesario aumentar la relación entre personajes concretos, haciéndoles jugar juntos en el campo. Así desbloqueamos la gran mayoría de las técnicas combinadas, además de algunas individuales secretas.

Una pequeña muestra de los personajes del juego.
Permitidme ahora hablaros de los modos de juego. Inazuma Eleven Strikers cuenta con un "modo Historia" en el que acompañaremos a Mamoru Endou y sus compañeros mientras recorren los partidos de los diferentes arcos argumentales y la película mediante un sistema de torneos. Así, nos enfrentaremos a los rivales más carismáticos del juego (los 13 equipos que os mencionaba antes, vaya), como el Teikoku, selecciones de los mejores personajes de la Aliea Gakuen (segundo arco argumental) y el FFI (tercer arco) y, por supuesto, Ogre, el poderoso equipo al que el Raimon se enfrenta en el film. En este modo crearemos nuestro equipo personalizado: partiendo del Raimon que ganó al Zeus en el primer arco, pronto podremos comprar cualquier personaje de los equipos a los que ya hayamos vencido; uniformes, para personalizar nuestro equipo y que en sí sea el que nosotros queramos; cuadernos de mejora para hacer más fuertes a nuestros personajes, ¡y hasta podemos cambiar la estación del año en la caseta del club de fútbol y ponerle nombre al equipo (Aunque esté en japonés y no sepas qué leches escribes)!

¡Incluso podemos repetir personajes! (Foto mía, perdón por la calidad U^^)
Este mismo modo también tiene en su interior dos modos de juego más: los amistosos (aunque desde ahí sólo podamos jugarlos controlando a nuestro equipo, si lo elegimos en el menú principal podremos elegir el equipo que queramos) y los entrenamientos especiales. Los amistosos son partidos sueltos en los que, una vez acabemos el juego, podremos obtener medallas que van desde el bronce hasta el platino; los entrenamientos especiales aumentan los TPs y la amistad de los jugadores que participen en ellos y, aunque no es demasiado útil, hay que reconocer que algunos de estos minijuegos pican lo suyo. En exclusiva del menú principal tenemos un modo torneo en el que jugaremos solos o con amigos, eligiendo cada uno un equipo (que puede ser el nuestro propio) y compitiendo hasta que uno llegue a la cima mediante eliminatorias. Como colofón, un menú de asuntos técnicos se nos presenta abajo a la derecha en el menú principal, desde donde desbloquearemos personajes secretos que necesiten de contraseña para poder ser comprados.

Pantalla de amistosos dentro del modo Historia. ¿Veis la medallita?
Dicho esto, y es que es difícil extenderse demasiado, permitidme pasar al siguiente juego, del que sólo explicaré las diferencias puesto que son prácticamente idénticos. Hora de hablar de Inazuma Eleven Strikers 2012 Xtreme. Entonces, ¿qué novedades trae este juego respecto al primero? Lo cierto es que son muy, muy parecidos, pero incluye bastantes jugadores nuevos, dos equipos de GO (Raimon y Zero), nuevos extras y, ante todo, hissatsus que se echaban de menos en el primer juego, aunque algunos haya que desbloquearlos a medida que ganamos torneos, cosa que en el primero no ocurría: sólo lográbamos nuevas técnicas aumentando la relación entre los personajes. Así, no sólo tenemos las nuevas habilidades por defecto (Por ejemplo, el Bunshin Defense del que Kazemaru hizo gala en los Dark Emperors), sino también las que saquemos a medida que avancemos (como el Spinning Cut que Kurimatsu utiliza en el último partido del anime original).

Logo de Inazuma Eleven Strikers 2012 Xtreme.
Además, la jugabilidad mejora notoriamente: la carga de la barra de hissatsus es más fluida, la unión entre personajes para ejecutar técnicas ha mejorado mucho (además de ampliarse las posibilidades de compañeros con los que hacer cada técnica) y, en general, no he podido apreciar errores como los del primero. Por otra parte, la incursión de los Keshins (criaturas espirituales propias de GO con poderes superiores a los normales) abre nuevas posibilidades a la hora de jugar, aunque se invoquen sólo en momentos puntuales: poder utilizar un poder tan grande sin necesidad de compañeros es muy útil cuando lo usas tú y bastante cabroncete cuando lo usan en tu contra; un balance al que, en cierto modo, es hasta divertido adecuarse, aunque pueda darnos más de un quebradero de cabeza cuando nos encontremos con ellos al principio.

Uno de los mayores alicientes de la segunda parte es la incursión de los jugadores del Nuevo Raimon en todo su esplendor.
En resumidas cuentas, tanto Inazuma Eleven Strikers como Inazuma Eleven Strikers 2012 Xtreme son juegazos como la copa de un pino. Largos, exigentes si queremos sacar todo, con muchas posibilidades y extras que comprar y, sobre todo, muy divertidos y adictivos. Conseguir todos los uniformes, trofeos y medallas de platino, jugadores y técnicas nos llevará fácilmente más de 80 horas en cada juego, dependiendo de lo que queráis profundizar en él o trabajaros las victorias. Aunque la historia en sí se pasa en muy poco tiempo, tiene suficientes alicientes para seguir jugando durante mucho, mucho tiempo. Con secretos, guiños al anime y los juegos por doquier, retos que al principio nos parecerán imposibles de superar y un sistema de juego ágil y fluido, ambos títulos son un must-have por mucho que, de momento, sólo estén en japonés; aunque ya hay planes de traer al menos el primer juego a nuestro continente en breves (que yo sepa, al menos; aunque el mes que viene nos llega ya la segunda parte de los juegos de Nintendo DS y podremos saciar nuestro apetito. ¡Por fin! *^*). Si sois fans, disfrutaréis como críos, y si no lo sois aún, es un magnífico modo de empezar en el mundillo, aunque os costará más si no sabéis del tema. Pero descuidad; la práctica hace al maestro. ¡Sakka yarouze!


Ficha técnica:
Título: Inazuma Eleven Strikers (イナズマイレブンストライカ) / Inazuma Eleven Strikers 2012 Xtreme (イナズマイレブン ストライカーズ 2012エクストリーム)
Categoría: Videojuego
Género: Deportivo/RPG
Año: 2011
Desarrollador: LEVEL-5 inc. 
Consola: Wii
País de origen: Japón
Textos: Japonés
Voces: Japonés
En España: Licenciado pero no estrenado; más información en este artículo de mi gran amiga @kisacullen.

Lo mejor:
-El cambio de estilo: ágil, fluido, adictivo; una joya jugable.
-Los gráficos hacen que todos los personajes y efectos luzcan genial.
-Banda sonora de lujo, con doblaje para todos y cada uno de los personajes.
-Muy fiel a los videojuegos y anime.

Lo peor:
-El primer juego trae algunos pequeños fallos jugables o bugs.
-Puede costar acostumbrarse al estilo, y puede que no a todo el mundo le guste el cambio.
-El hecho de que haya personajes que, por sus pocas técnicas o poder, resulten prácticamente inútiles.

Nota: 8 (IE Strikers) / 9 (IE Strikers 2012)